Todos los años, la primavera invita a renovarse al igual que la naturaleza. Existe en el ambiente una sensación de cambio que invade internamente al ser. Según el Feng-Shui, que es arte y disciplina a la vez, esta energía de renovación tiene mucho que ver con el cambio de año energético en el hemisferio sur, que se inicia en la primavera astronómica y por ende en la naturaleza a inicios de agosto. Esta energía en el ambiente invita a renovarse.
Pero ¿cómo se hace para beneficiarse de esa energía? Y la respuesta es muy simple: ordenar y despejar.
Como condición primordial, la energía necesita espacios ordenados y despejados para fluir libremente y en forma controlada. Para que la energía se mueva, se requiere tanto de un espacio libre como la existencia de objetos en el camino. A mayor cantidad de objetos, a mayor desorden y menor espacio disponible, más se ralentiza la energía hasta estancarse.
Es en este punto cuando comienzan los problemas cotidianos. Dependiendo de dónde exista dicho desorden se genera un bloqueo o estancamiento de algún aspecto que puede ser en el plano económico, de salud, amoroso o de relaciones con nuestros familiares o conocidos.
Cuantos más objetos se posee, mayor es la energía que se consume para conservarlos. Deshacerse de aquellos objetos que no alegran o que ya no se necesita es como liberarse de una pesada carga que se ha transportado hasta ese momento. Así, a través del orden y la limpieza se tiene espacios más amplios.
Poner orden en los espacios no es algo que se suele hacer con placer o frecuentemente. Generalmente los invade una sensación de letargo. En la vida, suele ser necesario algún detonante para darse cuenta de que almacena demasiadas cosas que no utiliza. ¿Cuál sería este detonante? Puede ser que haya perdido su trabajo o una relación amorosa que termina mal o que se enferme repentinamente. Estos son llamados de alerta a ordenar, para eliminar los restos del pasado que bloquean el flujo dentro de su espacio y de su vida.
No hay que olvidar que la esencia del Feng-Shui es el libre fluir del viento y del agua. El viento es lo intangible como los pensamientos, las intenciones y las emociones y el agua representa todo aquello que podemos ver, tocar gustar, oler y oír, así como los movimientos de nuestro propio cuerpo. El Feng-
Shui es un arte y una disciplina que busca mejorar la calidad de vida realizando ciertos cambios específicos en el entorno, para obtener prosperidad, buena salud, relaciones armoniosas y bienestar en general, además de crear armonía, paz y fluidez y abundancia con y para las personas dentro de su entorno físico.
Como es afuera es adentro
Para equilibrar las energías en un espacio, es necesario hacer un correcto orden de los elementos físicos que existen en el lugar. Sus objetos y su ubicación en el entorno son manifestaciones externas de sus energías mentales, emocionales y creativas. Todo lo que piensa y siente acerca de cada uno de los objetos presentes en el espacio que habita, así como el sentido que tienen en su vida, se pone de manifiesto en su entorno. Es en ese espacio físico donde se hace patente lo que piensa acerca del dinero, las ideas que expresa y las que afloran al nivel de la conciencia.
Es por esto que es vital mantener ordenada la casa y el lugar de trabajo, ya que la organización del entorno físico refleja realmente lo que piensa de usted, lo que experimenta y de su relación con la abundancia. Si tiene, por ejemplo, su escritorio desordenado y atiborrado de papeles y carpetas, lo más seguro es que tengas un flujo estancado en sus finanzas y proyectos de trabajo. La solución es simple, ordene.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia