"Traé cinco ambulancias. El papá de Mia mató a mamá". Eso dijo Bautista, el nene de 8 años, a Miriam Ortíz, su abuela materna, luego de haber pasado más de cuatro horas escondido dentro del baúl de un auto en el patio de su casa, de Godoy Cruz, donde ocurrió el triple femicidio y doble intento de homicidio.
Fueron horas de terror las que vivió el pequeño en su casa de calle Entre Ríos al 1.800, del barrio Trapiche, de Godoy Cruz, donde logró escapar del asesino de su familia al esconderse dentro del baúl de un auto.
El nene, en estado de shock y consternado, pero lúcido, contó ante psicólogos y su familia que Daniel Zalazar llegó a su casa cerca de las 2 del domingo. Él estaba al cuidado de su hermanita, Mía, quien estaba en el coche.
En un momento escuchó que su mamá, Lorena Arias (30), discutía con Zalazar (30) por una prueba de "ADN" de la bebé, y allí se desencadenó la tragedia, donde mató a puñaladas a Lorena, a su tía Susana Ortiz y a su abuela Silvia Díaz.
Como si fuera poco, el hombre apuñaló a Mía, su bebé de 10 meses, y también a Lucas, quien recibió 25 puñaladas en todo su cuerpo, cinco en el cuello, una en el hígado, otras en sus párpados y en el resto del cuerpo.
Bautista corrió por toda la casa para ocultase del asesino junto a su perro Coco, hasta que salió al patio, se puso detrás de unas plantas y allí se le ocurrió esconderse dentro del baúl de un auto.
Siempre siguiendo el relato del pequeño, el hombre lo buscó por toda la casa e incluso salió al patio con una linterna para encontrarlo y, por lo que hizo con el resto de la familia, ejecutarlo también a él.
Antes de irse, el hombre dejó el gas abierto y una vela encendida, por lo que los investigadores determinaron que quería hacer estallar la casa para borrar evidencias, y tal vez para matar también de esa forma al pequeño Bautista.
Según se pudo establecer, el nene pasó unas cuatro horas encerrado en el baúl hasta que llamó a su abuela materna y le dijo que llevara cinco ambulancias y que el papá de Mía había matado a su mamá.

La palabra de la hermana de Claudia

Nadie escuchó nada. No había puertas forzadas. De hecho, todos dormían cuando en la madrugada del domingo, Zalazar tocó el timbre de la casa en la que vivía su "pareja informal", Claudia, y la hija de ambos, Mía (10 meses), a quien nunca quiso reconocer ante la Justicia. 'No era habitual, no tenían contacto. Se mandaban mensajes nada más, pero él le había dicho que le iba a llevar leche para la beba. No entiendo cómo mi hermana no se dio cuenta de que algo raro había, pero en ese momento, ¿qué vas a pensar?", analizó Paula, hermana de Claudia.
'El no quería saber nada con la criatura, no la quería a la beba, por eso descartó lo del pedido de ADN. No la quería ni siquiera ver. Pero mi hermana nunca le pidió nada. Él le pasaba un poco de plata por mes y nada más. Tuve a tres hijos y pude sola, es una más, me dijo mi hermana cuando quedó embarazada. No entiendo por qué hizo lo que hizo, si nadie le estaba pidiendo nada".

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Sección Editorial

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maria torres
maria torres · Hace 1 mes

mal bicho, amputarle las manos y listo!


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