La sorpresa que produjo en la política española el paso atrás de Mariano Rajoy, al menos de momento, para intentar ser investido presidente, sumado a la propuesta del líder del partido antisistema de izquierda Podemos, Pablo Iglesias, al socialismo (PSOE) para formar un gobierno de coalición, propuesta que el líder socialista, Pedro Sánchez, rechazó han sumido a España en una indefinición que podría terminar en el llamado a nuevas elecciones.
Ayer, Sánchez aseguró que desde el partido Socialista pretenden que sea Rajoy quien intente formar gobierno. "El Rey ha convocado una nueva ronda de consultas de la que debería salir, de nuevo, el encargo de formar gobierno a una persona propuesta por el primer partido en la Cámara", señala el comunicado hecho público por la dirección del PSOE.
"Por ello, y mientras tanto, el PSOE no va a emprender negociaciones con otras fuerzas políticas para intentar fraguar una alternativa de Gobierno estable", agrega. A continuación, el PSOE arremete, sin citarlo, contra Podemos: "Mucho menos, cuando se plantean desde el chantaje y anteponiendo los intereses de partido a los intereses de los ciudadanos".
De esta manera, el PSOE deja claro que no negociará esta semana un posible gobierno, pero "sí mantiene y mantendrá contactos y diálogo con todas las fuerzas políticas con el fin de evaluar la situación y acercar posiciones" en torno a los graves problemas que tiene España.
Siguen los contactos
Sumando los diputados de PSOE y Podemos, esas dos fuerzas, más los dos de Izquierda Unida, llegan a 161. Es bastante más que el PP, pero menos de lo necesario para formar gobierno.
Eso los obliga a convencer a Albert Rivera, jefe de Ciudadanos, que terminó con un decepcionante cuarto puesto, con 40 escaños. Ciudadanos es un partido nuevo, pero a diferencia de Podemos, tiene una impronta liberal, lo que hace difícil imaginar que apoye una coalición de izquierda.
Que los números no terminan de cerrar del todo es uno de los motivos por los que Sánchez puso paños fríos a la posibilidad de avanzar con ese acuerdo. El otro es que, durante la campaña, Podemos se había comprometido a aceptar la realización de un referéndum independentista en Cataluña, algo a lo que se oponen terminantemente los barones regionales del PSOE, al igual que los del PP. Iglesias dio muestras de estar dispuesto a abandonar esa promesa, pero todavía no fue del todo claro al respecto.
Por todas estas razones, la estrategia de Sánchez es truncar el plan de Rajoy. Su mensaje al rey en el encuentro del viernes fue muy claro: no hará ningún intento de formar gobierno hasta que Rajoy haga el suyo, o presente su declinación definitiva.
Así, el panorama es muy incierto y parece difícil que se pueda resolver esta madeja. La Constitución establece un plazo legal de dos meses desde el primer intento formal de formar gobierno ante el Congreso, que aún no comenzó a correr precisamente porque nadie se anima a presentarse. Cuando alguien lo haga, transcurridos esos 60 días habría que llamar a nuevas elecciones, siempre que ninguno de los postulantes consiga las adhesiones necesarias.
Esto nunca ocurrió en la historia reciente de España.

Rajoy, duro contra los socialistas
El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, afirmó ayer que los socialistas se arriesgan a encontrarse a las órdenes de Podemos y humillados, si forman gobierno con este partido de izquierda radical. "Sería un gobierno a las órdenes de Podemos, hipotecado por ellos y humillado", dijo el líder conservador.
Los cuatro nombres en disputa
Mariano Rajoy
El actual mandatario, líder de la derecha conservadora, admitió hace dos días que no cuenta con apoyo suficiente para intentar su reelección.
Las otras tres fuerzas mayoritarias aseguran no apoyarlo
Pedro Sánchez LÍDER DEL SOCIALISMO (PSOE)
Salió segundo en las elecciones. No aceptó una propuesta de Podemos para formar gobierno de coalición con él como presidente. Los dirigentes influyentes del PSOE lo presionan para que deje la dirección.
Pablo Iglesias PODEMOS
El dirigente se posicionó frente a los otros tres partidos al apoyar un referéndum sobre la independencia de Cataluña. Presionó al PSOE ofreciendo ser vice de un gobierno de unidad pero su propuesta fue denegada.
Albert Rivera CIUDADANOS
El dirigente encabeza una formación de derecha, que promueve la transparencia. Se creía que podía ser la sorpresa pero quedó en un cuarto puesto. Su partido aún tiene cierta influencia, con 40 diputados.

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