De este lado del ring tenemos al "Lancha Yoli". En su haber cuenta con varios títulos internacionales que obtuvo corriendo en carreras de "offshore". Allí adquirió el apodo de "el sin rival" (parece que corría solo). No tiene experiencia en encuentros anteriores, ya que creyendo ser dueño del título rehuyó otros combates.
Su principal habilidad: le gana a sus contrincantes con una sola mano.
Lo acompañan en su ángulo el "Chino" Zanini, Hebe Bonafini y Samid el "Carnicero", quienes lo alentarán al grito de "vamos por todo".
Esta noche se espera que practique un estilo ofensivo, cambiando así su talante conciliador. Piensa vencer la maldición que pesa sobre los campeones bonaerenses y los vice-
campeones que nunca antes alcanzaron el título nacional.
En este otro lado tenemos a "Vaca Mala Mauri". Esta sería su segunda pelea profesional por el título nacional y en cuatro oportunidades debatió por el campeonato de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Su principal habilidad: es un gran bailarín (eso cree) y desconcierta a sus adversarios con pasos audaces y estrambóticos.
Constantemente cambia, cambia. Es un gran pegador de derecha. Lo acompañan en el banquillo (de acusados), Fernando Niembro "el Incorruptible" y Jorge Palacios "el Fino", quienes lo alentarán al grito de "vamos por todo".
No le teme a la maldición de compartir si gana el récord con "Helicóptero" De la Rúa, único jefe porteño que obtuvo, "fugazmente", el título nacional.
Se pronostica que hoy, en Buenos Aires, habrá cerca de 30 C§ y 83% de humedad; el "Lancha" como sabe que esta noche transpirará como plancha de tintorería, ya habló con el INDEC a ver si le acomodan esos números tan altos (como para tener, al menos, una "sensación" de frescura).
En los últimos días ambos rivales se sometieron a un riguroso entrenamiento, inclusive convocaron a gurúes y manosantas: el preciado título justifica todo. La agresividad previa al combate, los baldones y agravios que Yoli le prodigó a su adversario, no tiene antecedentes en estas disputas. La incógnita es si mantendrá ese estilo durante la contienda de esta noche: un exceso de agresividad puede ser evaluado por los jurados como un signo de debilidad.
Habrá que esperar una semana para conocer el resultado de la votación de los jurados, en esa oportunidad se conocerá simultáneamente al ganador de este combate y del cinturón y la banda de campeón nacional.
El combate en sí no moverá sustancialmente las inclinaciones del público, más importante serán las repercusiones y la manera en la que los "voceros" de cada contendiente sepan vender las virtudes y aciertos de su campeón durante la lid. En realidad, será suficiente con efectivizar el consejo del gran ajedrecista alemán Siegbert Tarrasch: "Uno no tiene que jugar muy bien, es suficiente jugar mejor que el oponente".
Los analistas harán una disección de cada palabra, de cada gesto, de cada error cometido por los adversarios. En algún caso más que un análisis será una autopsia.
Tengo curiosidad por los tweets de Cristina Kirchner luego del debate, es una gran analista; así lo demostró por cadena nacional cuando nos llegó a explicar qué son los lactobacillus, por qué el triptófano es un aminoácido y a qué se debe el aumento de la vicuña bebe.

Gente de pro

Señora, tengamos un poco más de paciencia, tan solo una semana falta para que concluya este horrible año electoral, este engendro antidemocrático. Un año de parálisis gubernamental en todos los niveles nacional, provincial y municipal (aunque, convengamos, que mucho no se notó). Todas esas mentes brillantes, desaprovechadas, puestas al servicio del país y no elaborando artimañas para reventar al opositor. Miles de millones de pesos gastados en feroces campañas, que podrían haberse destinado para mejorar la condición de vida de los argentinos.
Mi abuela cuando hablaba de gente honesta decía "esa es gente de pro". Suerte que mi abuela no conoció a estos bandidos que se van a comer a los chicos crudos. Se dice que si ellos ganan, a la semana le van a agregar otro lunes, que el presidente va a salir en cadena nacional una vez por semana , el jefe del gabinete va a estar todas las mañanas tirando pálidas (y ambos promoviendo la intolerancia), que vamos a tener inflación, una gran corrupción, que no se van a poder comprar dólares, que el narcotráfico se va a asentar en nuestro país, que no va haber seguridad en las calles ni en las casas, que no se van a prevenir las inundaciones, que el trabajo en negro va a superar el 40%, que el Congreso va a ser una escribanía, que vamos a tener más pobres que Alemania, que los datos del INDEC ya no serán más confiables.
¿Se imagina vivir en un país así?


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