Especialistas avizoran un 2016 divido en materia de nivel de consumo. Mientras se espera que la primera mitad del año haya un estancamiento, para el segundo semestre se espera que comience a reactivarse.
En el primer semestre, producto de los aumentos tarifarios, la suba de precios y la caída del poder adquisitivo de los salarios se espera que los argentino ralenticen su consumo. "Tras los acuerdos paritarios, los salarios se recompondrán, las tasas volverán a un nivel más bajo y el crédito se podrá expandir, con un panorama más tranquilo", dijo Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la consultora Ecolatina, en Télam.
Por su parte, Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market y asesor de la CAME, sostuvo que "en el 2015 las paritarias le ganaron a la inflación. Lo que se vive en el primer semestre del 2016 es una pérdida del poder adquisitivo del salario a la espera de paritarias" que repongan la relación con los precios".
Para Sigaut Gravina en el 2016 "probablemente en el 2016 haya una contracción del consumo. Difícilmente los salarios lleguen a la inflación. El gobierno quiere moderar precios y salarios y seguramente el primer semestre será contractivo hasta que se acuerden las paritarias. Además, el aumento de tasas afecta el crédito", detalló. Estimó que luego de acordados los salarios, el consumo recuperará dinamismo con tasas que vuelvan a bajar y crédito más pujante.
Para Patricia Sosa, directora de Cuore, de la consultora de consumo masivo CCR, "aunque el consumo masivo es bastante inelástico, ya que no se puede dejar de comer, o comprar productos de higiene y limpieza, en estos dos últimos años el consumidor ha recurrido a una serie de estrategias para achicar los gastos y migrar a marcas más económicas, y creo que esto se va a seguir dando en el año 2016".
Dijo que si para el segundo semestre se produce una mejora del poder adquisitivo de los salarios, merced a las estrategias de ahorro desarrolladas, el consumidor puede buscar gratificaciones personales en productos o servicios ya sea desde una crema, un perfume o una salida o vacaciones.
Por su parte, Ariel Martínez, de la consultora KantarWorldpanel, sostuvo que en los últimos años se delineó una forma de consumir que consiste en la disminución de la frecuencia en la que se compra y es una característica que no se modificará en el 2016. La gente va menos al supermercado y cuando lo hace concurre con una actitud eficiente, racional, económica, "por lo que tanto las marcas y los retailers tendrán menos oportunidad de seducir al consumidor", describió.
Además señaló que el consumidor se vuelve selectivo en las compras e indicó que el canal tradicional, almacenes y autoservicios, no crecieron "por falta de surtido, bancarización baja, e imposibilidad de competir con ofertas o con Precios Cuidados", como lo hicieron las grandes cadenas supermercadistas.

Al ser consultado si el año se dividirá en dos: con un consumo restringido en el primer semestre y bueno en el segundo, recordó que en diciembre pasado se registró una devaluación, -posterior a una fuerte remarcación de precios-. "Hay que ver la relación entre el incremento de precios y el salario de bolsillo. Hay que ver si reasigno parte de mi presupuesto o si directamente me resigno a comprar ciertos productos", reflexionó. "Habrá que hacer un seguimiento de los precios y las disponibilidades de cada hogar", concluyó Martínez.

Fuente: Télam

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