La zona norte se volvió a convertir en un escenario catastrófico, que puso de manifiesto las condiciones de exclusión en las que viven muchos vecinos de la ciudad. La tormenta del martes por la tarde fue una verdadera penuria para las barriadas Unión, 1 de Mayo, Juan Manuel de Rosas y 17 de Octubre.
Fueron 26 los evacuados, 21 niños y 5 adultos que acompañaron a los menores, en el CIC de barrio Unión. El resto de los familiares de los chicos se quedó en las viviendas para interponer resistencia al torrente de agua, pero también para evitar ser saqueados por otros vecinos.
Sonia Mercado, ama de casa de 1 de Mayo, fue una de las que no recibió refugio en el CIC y se vio afectada por la tempestad. "Perdimos muebles, como camas, roperos y mesas, y también se nos quemó la heladera", aseguró, y añadió la señora: "No me fui de mi casa porque si me iba a pedir refugio me robaban todo".
A pesar de ello, en la barriada de Sonia el agua llegó a superar por un metro el nivel del suelo, ningún vecino salió ileso. "Lo único que pido es ayuda, al Gobierno, al intendente, que nos den una mano con el tema, en las calles se estanca el agua y se pone imposible", dijo la mujer que vive con su hija, sus sobrinos y nietos. "En mi casa somos diez", especificó.
Una de las evacuadas, María Luna, quien vive en la calle Daniel Toro del barrio Juan Manuel de Rosas, relató su periplo: "Con la lluvia nos inundamos y se colapsaron las cloacas de nuestro barrio, pedimos ayuda a la Policía para sacar a nuestros chicos que estaban tapados por el agua". María contó que "la cantidad de agua era incontrolable y el olor insoportable".
De los 21 niños que llegaron hasta el CIC de Unión, auxiliados por personal policial de la comisaría 103, 13 venían de Juan Manuel de Rosas, el barrio que tuvo los peores saldos del temporal. El líquido cloacal se mezcló con el agua de lluvia, dando como resultado una atmósfera nauseabunda y para nada saludable.
"Un montón de políticos vinieron cuando hacían campaña, prometían soluciones, pero pasaron las elecciones y nadie nos tiene en cuenta", remarcó María, quien también destacó: "Vino una asistente social de la Municipalidad y se comprometió a darnos ropa y pañales para los chicos".
Conflicto entre vecinos
Los evacuados de Juan Manuel de Rosas coincidieron en que el padecimiento se generó por culpa de un vecino, que sin autorización alguna habría construido dos lomos de burro para protegerse en la época de aguaceros. Lo hizo hace unos meses atrás.
Sus vecinos le pidieron que desarme la mampostería casera. Ante su indiferencia le solicitaron intervención a la Municipalidad, porque esa improvisada obra provocaría que el agua se agolpara en la calle y las viviendas adyacentes. No obtuvieron respuestas de los responsables políticos, situación que persiste en esta nueva gestión, según contaron.
"Para mí tiene protección política o policial. Cuando vimos que se iba a largar la lluvia fuimos a desarmar sus lomos de burro, y después cuando vino la Policía a colaborar para sacar a los chicos, nos dijo que teníamos que volver a armarlos", indicó María, quien se erigió como la vocera de los evacuados. Esperan que, luego de esta inundación, la Secretaría de Obras Públicas municipal tome cartas en el asunto.

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