Fabiana Gangi tiene 32 años, y su salud deteriorada como consecuencia de una dismotilidad intestinal con inercia colónica, más anemia y fibromialgia. Pero no baja los brazos, por el contrario, con una fuerza interior llamativa y el incondicional acompañamiento familiar, sigue su lucha dispar contra los cada vez más intensos dolores y las dificultades económicas que suponen la falta de una obra social.
Fabiana, con su esposo Víctor Rodríguez y sus tres hijos comparten la casa de la madre de ella, en el barrio Universitario de la capital salteña, luego que tuvieran que dejar la vivienda que alquilaban en villa las Rosas por razones económicas.
Fue operada por una patología intestinal, hace cinco años, pero lejos de recuperarse, cada vez tiene nuevos padecimientos físicos. La dolencia intestinal no está curada, pero además, Fabiana ahora también tiene anemia y una creciente fibromialgia.
Fabiana y Víctor claman por una ayuda del Estado para seguir afrontando los tratamientos. "Necesitamos una obra social porque nuestros recursos económicos se agotan mientras las enfermedades siguen su curso", destacó la pareja. Acaso, también, algún subsidio que les permita un alivio a la situación familiar que atraviesan. Pero "nosotros estamos en una situación más que difícil porque todos los días tentemos que sacar de donde no tenemos, moneda sobre moneda, el dinero para afrontar en forma particular los costos de cada viaje, tratamiento, consulta y medicamentos".
Víctor tiene un negocio de barrio en la casa de la calle Alberto Einstein 600. Por la noche, cuando lo cierra, sale a vender panchos con un carro. Esos son todos los ingresos de la familia.
"Nosotros siempre esperamos que Estado nos ayude; alguna vez tuvimos aportes, pero ya n los tenemos", puntualizaron. Y añadió: "Ojalá la gestión de gobierno que asumió hace pocos días se haga eco de nuestro dolor y de nuestras necesidades".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


PATROCLO REY
PATROCLO REY · Hace 11 meses

ACCION SOCIAL DEL ESTADO DEBERÍA OCUPARSE


Se está leyendo ahora