Salud reproductiva y sexualidad fueron los tópicos sobre los que chicos de quinto año del colegio San Francisco, de Tartagal, trabajaron durante dos meses y que arrojaron datos alarmantes, que a la vez explican las razones por la que los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual afectan tanto a los adolescentes norteños.
Como corolario de estas problemáticas sobrevienen consecuencias como el desapego con los bebés, enfermedades evitables en los niños de corta edad, abandono escolar de las madres y "un círculo vicioso de pobreza en el que quedan atrapados madres y padres adolescentes y sus hijos pequeños".
La investigación
El trabajo puede resultar un valioso aporte para la comuna, para las políticas que vayan a desarrollar áreas como Desarrollo Humano, que no cuentan con estudios previos específicos sobre la realidad local para abordar con éxito problemáticas que afectan a los sectores más vulnerables.
Los chicos, en las conclusiones, consideraron que la adolescencia "es una etapa fundamental en el desarrollo, siendo básicos para el crecimiento los cambios que tienen fuerte incidencia en la conducta sexual. De ahí la importancia de una adecuada educación".
"Una educación sexual sana es la que fomenta la salud del individuo como la construcción de un modelo de comportamiento, que aporte equilibrio, placer y desarrollo de la afectividad. El problema de la sexualidad en adolescentes no es que estos sean activos, sino que no cuentan con orientación adecuada para ejercer una conducta sexual responsable", dice el informe.
El 34% de las madres adolescentes abandonaron la escuela en el momento de quedar embarazadas
No saben para qué lo usan
Según el estudio, sobre 200 madres adolescentes de Tartagal, "el 60% tiene entre 14 y 19 años. Sobre 1.200 adolescentes encuestados sobre el uso de preservativos, un 75% respondió que utilizan preservativo siempre; el resto (25%) precisó que muy pocas veces lo usa.
En cuanto a su utilización orientada a evitar el contagio de una ETS el porcentaje de uso disminuyó al 62%.
Lo alarmante es que a pesar de la apertura que existe respecto de los temas sexuales el 30% usan el preservativo, pero no saben muy bien para qué.
Es tal la confusión que un gran porcentaje cree que un anticonceptivo o la colocación del DIU también son el método adecuado para evitar una ETS.
Las chicas, en un elevado porcentaje (50%) tampoco manejan buena información en cuanto a la frecuencia con que deben tomar anticonceptivos.
El 70% de las mamás adolescentes están solas a cargo de sus hijos por la ausencia del padre.Con relación a la procedencia de la información sobre temas sexuales de los 1.200 entrevistados, 53% de las chicas manifestaron que provenían de la familia y el porcentaje descendió en un 39% en el caso de los varones. Solo un 18% de los chicos encuestados recibió la información de una institución educativa y en el caso de las chicas ese porcentaje no superó el 10%.

Educación integral

Andrea Rodríguez, docente tutora del proyecto, explicó que "del estudio se deduce la necesidad de una educación integral para la sexualidad tanto en el colegio como en la familia, ya que todavía el nivel de información es insuficiente y persisten falsos mitos".
"Se requiere gran responsabilidad de la sociedad para contener a los adolescentes, la implementación de programas o políticas de salud y hablar de sexo en forma libre", agregó.
Los chicos concluyeron, además, "que en vez de disminuir el embarazo precoz es cada vez más frecuente".
Y consignaron que "el embarazo en la adolescencia constituye un grave problema social y de salud pública ya que contribuye a la transmisión intergeneracional de la pobreza. Este argumento se asocia a que coarta las posibilidades de obtener una escolarización suficiente de las mamás y, por lo tanto limita las posibilidades de obtener un empleo adecuado; lo que a su vez reduce el acceso a los elementos que permiten un desarrollo apropiado de los hijos".

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