Alberto Romero reasumió la semana pasada como secretario legal de la Federación Argentina Sindical de Trabajadores Petroleros Privados de la República Argentina. Simultáneamente, sigue en su cargo de secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Petróleo y Gas privado de las provincias de Salta y Jujuy.
En un contexto de dificultades y reclamos, el dirigente puso el acento en la situación que vive la industria en el país, particularmente en el departamento San Martín, y consideró que gran parte de la responsabilidad del quiebre que sufren los municipios recae sobre legisladores e intendentes "porque no adoptan una postura firme en defensa del principal productor de hidrocarburos del norte argentino".
¿Cuáles serán las líneas de acción en este nuevo período de la Federación?
Integro la comisión directiva de esta Federación que tiene como secretario general a Alberto Roberti, al exgobernador de Tucumán, Julio Miranda y a Pedro Milla, entre otros dirigentes de sindicatos del país. El trabajo en estos próximos cuatro años estará orientado a mejorar la condición laboral de los trabajadores de esta industria, sin la cual es imposible concebir el crecimiento ni las actividades de las otras industrias. Sin gas, sin petróleo, sin biocombustibles es impensado cualquier proyecto de desarrollo tanto en el ámbito estatal como privado.
El aumento del gas en boca de pozo o de los combustibles derivados del petróleo, ¿mejorarán la situación laboral de los trabajadores?
No, de ninguna manera, porque el aumento de tarifas no se traslada directamente el bolsillo del trabajador del gas que llega a la cocina de cada familia, ni tampoco el que fabrica los combustibles. Por el contrario, como el resto de los argentinos, el trabajador de esta industria sufre el tarifazo y como dirigentes gremiales estamos peleando la adecuación de los sueldos a los aumentos que, a nuestro entender, fueron desmesurados. Venimos del gobierno kirchnerista que tenía congeladas las tarifas, algo que afectó de la peor manera la economía de nuestro país, y ahora pasamos a un tarifazo brutal. En este momento estamos en conciliación obligatoria porque en el sector de yacimientos no logramos el aumento para el primer semestre, aumento que ya conseguimos para los sectores de distribución y refinerías. Estimamos que este año la inflación rondará el 40% y por eso pedimos 20% de incremento en los salarios para cada uno de los dos semestres de 2016.
¿Qué diferencias existen en relación al gas y al petróleo en la Argentina?
En este momento, el precio del petróleo se mantiene en alrededor de 70 dólares, mientras el precio internacional es de 40 dólares. En el tema gas se autorizó el aumento del precio en boca de pozo y eso es alentador para que en los próximos años se pueden concretar planes de inversión para la cuenca del NOA, que comprende las provincias de Salta, Jujuy y Formosa.
En el sur, eminentemente productor de petróleo, la situación es muy difícil porque hay miles de trabajadores en "pausa" en el sector yacimientos. Ese es el argumento de las cámaras que nuclean a estas grandes empresas, prácticamente las mismas que también tienen operaciones en el norte, para no acordar todavía el aumento que pedimos. Ojalá YPF mire con más interés al norte y se puedan concretar este tipo de inversiones para que haya fuentes de empleo genuinas.
Pero la situación parece mucho más difícil en términos sociales en el norte que en el sur...
Es así, y eso es una deuda pendiente de la dirigencia política norteña. Senadores, diputados e intendentes pasan por la función púbica sin pena ni gloria y nunca se sentaron a una mesa a plantear la real situación del norte. Hay diferencias abismales dentro de la misma provincia de Salta y eso es responsabilidad exclusiva de nuestros representantes. En los últimos años se tomaron créditos internacionales con garantías en las regalías hidrocarburíferas, pero al departamento San Martín no llegó prácticamente nada.
La semana pasada hubo una marcha de desocupados...
Y seguramente habrá muchas más. Nosotros hemos pedido la autorización al sindicato para comenzar a plantear reuniones con los funcionarios de Energía, tanto de la Nación como de la Provincia, para que de una vez por todas tomen en serio al principal productor de hidrocarburos de Salta, que es el departamento San Martín. Es lamentable que la gente se muera en accidentes por la pésima condición en la que está la ruta nacional 34, la única que nos conecta con el país; es triste ver la condición de hospitales, escuelas, de las comunidades aborígenes. Después de años de proveer millones de metros cúbicos de gas para que otros argentinos lo tengan, la gente del norte lucha por conseguir una garrafa. Muchas veces el sindicato hizo marchas y paros, pero nos hemos sentido muy solos, sin el acompañamiento de la dirigencia política de la zona que debiera estar a la cabeza para que los ciudadanos que les dan el voto vivan dignamente.

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