Familiares y amigos del enfermero Leopoldo Núñez, asesinado en su casa de barrio Castañares, velaron sus restos en la sala de la empresa Pieve, de esta capital. Fue inhumado en el cementerio de la Divina Misericordia.
Núñez fue brutalmente ultimado a cuchilladas y golpes en su casa ubicada en el lote 5, manzana 16 del Grupo 648 de Castañares.
Se cree que fue el miércoles de la semana pasada, último día que fue visto con vida por sus familiares y fecha en la que había organizado una reunión de amigos en la noche.
El sábado a la noche, su sobrino Andrés Moya extrañó no verlo ni saber nada de él después de tres días, por lo que fue a su casa. Al llegar al lugar vio que las rejas y la puerta de entrada estaban abiertas y al ingresar encontró el cuerpo de su tío en uno de los pasillos, herido y ensangrentado.
Tras retirar el cuerpo y tomar intervención la Fiscalía Penal de Graves Atentados contra las Personas Nº 2, peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales realizaron la autopsia sobre el cadáver. Estos exámenes finalizaron a última hora, cuando les fue devuelto el cuerpo a los familiares para las exequias.
Hasta esta mañana ni la Fiscalía ni la Policía habían informado sobre el avance de las investigaciones.
La hipótesis más sólida que planteó la Fiscalía Penal sobre el crimen de Poli -como le decían familiares y amigos- es que fue cometido para robarle. "Faltan algunos bienes" en su casa, según el fiscal Pablo Paz.


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