Muchos de los vecinos caminan lento por el centro mirando los antiguos inmuebles afectados y todavía no pueden salir del asombro. A tres semanas del sismo de 5.9 grados en la escala de Richter que azotó a El Galpón busca recuperarse lentamente. El temblor dejó a la localidad en una grave crisis económica, con 55 comercios afectados, muchos de los cuales continúan cerrados. La calle San Francisco Solano, frente a la plaza principal, continúa cerrada al tránsito. El Ejército ya se retiró, luego de cumplir con sus tareas: 28 viviendas, comercios y antiguas edificaciones fueron demolidos y otros 35 fueron apuntalados.
En el complejo deportivo municipal todavía hay 17 personas evacuadas, que integran cinco familias. Todos esperan respuestas urgentes de las autoridades y algunos se quejaron por la lentitud en los avances.
El intendente Héctor Romero aseguró que la semana que viene se va a iniciar la construcción de las viviendas.
"Se van construir 28 casas, de las cuales se van a hacer 13 en la primera etapa, de dos y tres dormitorios", confirmó Romero. Destacó que también hay que resolver problemas catastrales y de propiedad de los terrenos. Se instalaron 14 casas prefabricadas buscando soluciones para los afectados. "Además hemos alquilado inmuebles para tres familias que estaban alojadas en el complejo municipal. El temblor fue hace tres semanas, recuperarnos va a llevar un tiempo porque esto fue un verdadero desastre que nos golpeó muy duro", dijo Romero. Además, los 400 alumnos del colegio secundario San Francisco Solano van a terminar las clases en aulas virtuales, a través del programa Conectar Igualdad. Mientras que otros 200 de la escuela Clérico siguen sin clases.
Olga Mansilla está viviendo con sus cuatro hijos y su esposo en el complejo deportivo municipal. Su casa desde hace 11 años, en el barrio centro, fue afectada por el temblor.
"Necesitamos que nos den urgente una solución habitacional. Si nos adjudican una vivienda estamos dispuestos a pagarla. Nos tienen con idas y vueltas y no nos dan una respuesta concreta", destacó la mujer. "Acá había más familias pero la Municipalidad consiguió piezas para que alquilen. Si recibimos alimentos, pero esperamos que comiencen a construir las viviendas. Nos quieren dar una prefabricada pero son muy pequeñas", dijo.
Por otra parte, Jimena Argañaraz está junto a sus dos hijas y a su esposo en el complejo municipal y se quejó por la falta de respuestas oficiales:"Mi hermano me prestó un terreno, lo hice limpiar y presenté toda la documentación, pero todavía no me instalan la casa prefabricada que prometieron. Mientras tanto seguimos en el complejo con nuestras hijas. Estamos en medio de la nada porque se nos derrumbó la casa que alquilábamos. Ya no aguantamos", resumió.

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