“Farsantes” se fue, quedó el amor

Graciela Esnaola

14-02-2014 - Una relación homosexual fue el hilo conductor de una puesta cuidada y actuada con notable solvencia. Fuera de cámara, hubo varias diferencias personales, la más salientes fue la de Arana con Chávez.

Acaso pocas producciones de la televisión local tuvieron tantos ingredientes, a propósito o no, para atraer la atención del modo que lo hizo “Farsantes” hasta el último día cuando ocurrió el esperado y enternecedor reencuentro entre dos de los protagonistas.

El Trece peleó duro el primer lugar del rating el año pasado, pivoteando sobre esta ficción que, en el comienzo nomás sorprendió: una relación homosexual en el hilo conductor de la trama. El amor, tan intenso, conflictivo y trágico como en aquellos que dominaron las tardes de la pantalla en blanco y negro, pero esta vez entre dos hombres. Una jugada de incontrastable realismo y actualidad que hasta entonces la televisión abierta no había mostrado con tanta claridad. Cuidada hasta el último detalle, delicada en imágenes, enternecedora, sellada por amor, la relación entre Guillermo (Julio Chávez) y Pedro (Benjamín Vicuña) se metió en cada casa sin pedir permiso, mojó la oreja de los pensamientos más conservadores y clásicos, y alentó -o fue muy oportuna- para poner algunos blancos sobre negros dentro de más de una familia argentina.

Los guionistas Mario Segade y Carolina Aguirre plantearon una red de vínculos interpersonales como los de estos tiempos, una convivencia amorosa genuina, heterosexual y homosexual, según sentimientos y convicciones de cada uno. Guillermo y Pedro se amaron y no lo ocultaron. Pero a Pedro lo mataron los comprensibles celos de su esposa Camila (Julieta Cardinali) el día que le confirmó su elección por Guillermo. Ese día, nació otro Farsantes.

La trama se diluyó en la presentación de irrelevantes casos legales, con la aparición de hasta ridículos “clientes” en su mayoría atendidos por Gabriela (Griselda Siciliani) mientras Marcos (Alfredo Casero) se encargaba de facturar. En medio, Guillermo que intentaba vivir sin Pedro, esquivando con su respuestas ácidas hasta lo insoportable, nuevas propuestas amorosas. Es que Pedro nunca se había ido...de la cabeza y del corazón de Guillermo quien en el final del jueves se abrazó a esa representación de Pedro que se le presentó en la cocina de su casa, y lloró desconsolado como un niño. Pero le juró a Pedro que sería feliz. Ahí nomás, Pedro volvió “al otro lado del camino” donde dijo estar. Y colorín colorado...

Un lujo

Para “Farsantes”, la productora Pol-ka de Adrián Suar buscó a un grupo de actores encabezados por Julio Chavez, reconocido por su talento y sus condiciones de maestro teatral, y también por su nivel de exigencia.

La ficción, tan sólida en su hilo narrativo, “hizo agua” por el lado de las relaciones intragrupales. Apenas se supo que Vicuña dejaría la novela, se dijo que era por diferencias con Julio. Los seguidores del romance, en una reacción inédita, “exigieron” por las redes sociales el regreso del esposo de Pampita. Tanto fue así que los guionistas tuvieron que inventar el final con el regreso de Pedro.

Pero lo más crítico fue la partida de Facundo Arana (preso en la ficción) con explicaciones públicas sobre su mala relación con Chávez. Luego fue Casero el que arremetió contra Chávez. Una subtrama dentro de la trama, el medio donde navegó, por momentos sin rumbo, una historia que había empezado con mucha salud y por suerte pudo terminar de pie. El abrazo final entre Guillermo y Pedro recuperó puntos y puso el moño a un original regalo ficcionado que nos ofreció la tele el año pasado.

LAS OPINIONES

La “interna” de los actores de “Farsantes” no tardó en inundar las redes sociales. Todos -o casi todos- contra Chávez, pareció ser la cuestión.

Facundo Arana pareció ser el más virulento. Cuando se fue del elenco se encontró con el hombre y le dijo: “Sabés que me voy porque no me gusta trabajar con vos ¿no?”. Fiel a sus formas, Julio respondió: “Pobre, qué mal lo debe haber pasado con un tipo que no soporta”.

Adrián Suar apoyó a Chávez. 
“Los programas no se abandonan, porque también es una responsabilidad y un compromiso, fundamentalmente con el público. El respeto hacia la gente es terminar el ciclo. Se lo dije a Facu también, el público necesita un final feliz”.

El destinatario explicó: “Es todo muy dañino. Es como una segunda ficción que se metió dentro de la primera”.

Casero tampoco se privó de las críticas. “Me dio una pena muy grande que se fuera Vicuña, un compañero lindísimo, un caballero. Teniendo todo perfecto para que salga bien y ser el gran golazo que estamos haciendo, yo no lo puedo disfrutar. Y con Arana fue otra pena muy grande. ¡Me da mucha bronca! Yo no puedo creer, ¿por qué no se pudo pensar y trabajar en equipo?”
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juan  cruz
juan cruz · Hace 9 meses

Como se quedo con el Amor? NO SABEN LO QUE ES EL AMOR.No sean Farsantes. Historia mas pe....dorra no puede ser. A quien le interesa que una relacion homosexual sea el hilo conductor de una telenovela. Dejen de hacer apologia SODOMITICA.