El Feng Shui es el antiguo arte chino de armonizar las energías ambientales para dar bienestar a las personas y sincronía con la naturaleza. En esta disciplina se considera que, si el Qi (energía) que nos rodea no fluye de manera equilibrada, afectará negativamente la psiquis, el espíritu y las condiciones físicas de quienes quedan expuestos largo tiempo a su influencia. Por eso, es importante habitar espacios saludables, es decir, con buen Feng Shui, para poder sentirnos a gusto en ellos, y también para tener una vida más próspera y plena.
El balance justo para cada habitación
Cuando queremos aplicar Feng Shui a un espacio físico lo primero que necesitamos hacer es identificar de modo conciente la relación Yin-Yang predominante. Este balance se reconoce a través de los cincos sentidos, pero también a partir de las sensaciones que transmite el lugar.
De acuerdo con la actividad para la que esté destinado un ambiente será más adecuado que haya cierto predominio de un tipo de energía sobre otra, pero lo que siempre habrá que evitar son los excesos. Así, por ejemplo, los lugares donde se descansa o es necesario relajarse deben ser más Yin, y aquellos donde se hacen actividades más dinámicas (como comer, trabajar o jugar) requieren una energía más Yang.
Los cuartos de la casa que necesitan un leve predominio de ambientación Yin son los dormitorios, los baños, los sectores de meditación u oración y los lavaderos. El recibidor, la cocina, el play-room (sector donde juegan los chicos), deben nutrirse con una tendencia más Yang. Finalmente, hay sectores que necesitan un 50% de Yin y otro 50% de Yang, es el caso del living, el comedor, el escritorio u oficina, jardines y balcones.
Cómo diagnosticar el Yin-Yang de tu casa
Para detectar si existe un exceso nocivo de alguna de las dos energías podés recorrer los ambientes de tu casa y prestar atención a algunos parámetros.
* Ambientes con exceso Yin
Estos espacios reúnen al menos tres de las siguientes condiciones: escasa ventilación e iluminación deficiente; acumulación de objetos pequeños en lugares estrechos; deterioro de la pintura, predominio de colores pálidos y desgastados; humedad en las paredes o pérdidas de agua en griferías; ambientación en colores oscuros (gris, negro, marrón oscuro) o fríos (azul, blanco, metal); no hay plantas; temperatura ambiental fría; silencio absoluto; olor a encierro o a humedad.
* Ambientes con exceso de Yang
Una casa o ambiente con demasiado Yang reúnen al menos tres de las siguientes condiciones: luz solar o artificial muy intensa; calor excesivo; los colores de la ambientación son brillantes e intensos (rojo, naranja, verde flúo, amarillo); ruidos estridentes durante varias horas; corrientes de aire entre puertas y ventanas; plantas en exceso; formas triangulares, muebles de contornos agresivos; olor intenso de desodorantes ambientales.
Consejos para recuperar el equilibrio
Cuando en la casa existe un exceso de energía Yang se genera estrés, agresión, competencia desmedida, desgaste mental. Para lograr disminuir la energía Yang se deben introducir Qi Yin con algunas de las estrategias: añadir colores fríos en la decoración, como el azul, negro, plateado, blanco o gris; reducir el ruido ambiente e introducir sonidos relajantes (fuentes de agua, móviles que suenen con la brisa o música tranquila); incorporar el elemento agua limpia a la decoración (fuentes, peceras); colgar cuadros con imágenes de ríos, lagos o que representen atardeceres, especialmente en la orientación sur del living; controlar la cantidad y crecimiento de las plantas; quitar objetos con figuras amenazantes, con puntas pronunciadas; utilizar telas de texturas livianas y suaves.
Si, en cambio, existe exceso de energía Yin estamos invitando a la escasez, a la soledad, la depresión, la falta de diálogo y de iniciativa. Para contrarrestar estos efectos, hay que introducir Qi Yang: usar colores cálidos, en tonos de rojo, naranja, beige, amarillo, verde, dorado en almohadones, adornos, cuadros (nunca en grandes superficies); poner música alegre, como los ritmos latinos; introducir la energía del fuego mediante cuadros con paisajes que representen el verano, bosques, flores, sol. Se deben ubicar en la orientación norte del living; situar lámparas encendidas en lugares que estén muy sombríos; airear diariamente las habitaciones, dejar que entre el sol; incluir algún objeto piramidal en la decoración, así como piedras de cuarzo.




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