En los últimos diez meses, en la capital salteña se detectaron y clausuraron 20 fiestas clandestinas, lo que implica un promedio de 2 por mes, reveló ayer el subsecretario de Control del municipio de Salta, Nicolás Avellaneda.
El funcionario transmitió este dato durante el plenario que se realizó ayer en el Concejo Deliberante.
Las fiestas clandestinas están bajo la lupa de los concejales y avanzan en la ordenanza para aplicar multas, que serán superiores a los 50 mil pesos, a organizadores y propietarios del inmueble.
La fuerte sanción monetaria tendrá como finalidad frenar y erradicar las reuniones que se realizan sin autorización policial ni municipal.
La impulsora de la ordenanza, la concejal Frida Fonseca, ratificó el compromiso de dar luz a una norma "ejemplificadora".
En la mesa multisectorial, a la que se sentaron representantes de diversos sectores, sobresalió el análisis en torno a las diversas situaciones de riesgo de la nocturnidad para los menores.
En esta línea, familiares de víctimas de violencia aportaron testimonios.
Graciela Marañón planteó la necesidad de incluir en el protocolo policial un sistema de contención para menores.
Es la madre de un menor que había estado en una fiesta en San Luis, que no contaba con autorización y fue clausurada.
Contó que su hijo pudo volver a cercanías de la casa, pero antes de llegar fue apuñalado por dos motochorros, en la madrugada del 23 de julio pasado, en ocasión de robo, en Usandivaras y Alvarado.
El comisario José Hinojosa, director de Planeamiento de la Policía de Salta, dijo que se trabaja en resguardar a todas las personas. Explicó que cuando se detecta un menor, la Policía debe sacarlo del ámbito nocivo para su salud psicofísica, trasladarlo a dependencia policial y entregarlo a los padres. "Forma parte del protocolo y está establecido en la ley orgánica policial", acotó.
Durante el plenario también se remarcó la importancia de la contención primaria por parte de la familia. "Muchas veces los chicos van a esas fiestas sin que los padres se enteren", se observó.
Al apoyo de la Intendencia a la iniciativa, se sumó también el de la Provincia a través del subsecretario de la Juventud, Carlos Rosso. Del plenario también participaron concejales del municipio de Rosario de la Frontera.
La edil, Socorro Villamayor, marcó la necesidad de definir nuevas líneas de trabajo para contrarrestar los peligros de la nocturnidad. "También se busca revisar la ordenanza de la matinee, con franja horaria adecuada y sin expendio de bebidas alcohólicas", agregó.
La concejal Virginia Cornejo, coincidió con su par al señalar que también es importante que los menores tengan la posibilidad de entretenerse, pero en lugares y en horarios en los que no corran riesgos.
Cornejo propone generar un régimen de promoción para desarrollar polos de entretenimientos en espacios seguros, tema que también se abordó.

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Alejandro SCOTTA
Alejandro SCOTTA · Hace 1 mes

En el caso de San Luis, donde alquilan casas para fiestas, no sólo hay riesgos para los menores sino también perjuicios por ruidos molestos, música a excesivo volumen y disturbios que sufrimos quienes vivimos en forma permanente. NI LA POLICÍA NI LA MUNICIPALIDAD DEVERIAN HABILITAR FIESTAS DE NINGÚN TIPO YA QUE EL PERJUICIO MAYOR LO SUFREN QUIENES HABITAN EL BARRIO.