Tema de interés y fascinación de todos los mortales la brujería y sus rituales son usualmente asociados con la adoración al demonio y los conjuros para torcer la voluntad del prójimo. "No creo en las brujas... pero que las hay las hay" es una frase remanida con la que se intenta atenuar el instinto primordial humano de creer en lo intangible. Sin embargo, también son numerosas las personas que, siguiendo inclinaciones a las que no encuentran explicación, se adentran en corrientes ocultistas para hallar respuestas, una búsqueda muy comprometida que no está reñida con la religión que practica cada cual. La wicca es un tipo de brujería benéfica, magia blanca. Estrictamente se trata de una religión neopagana que se basa en prácticas panteístas centradas en la Tierra y atravesadas por distintas influencias. Se desconoce el origen de la wicca, pero fue presentada en sociedad en 1953 por Gerald Gardner, un jubilado británico. Este resurgimiento fue posible gracias a que dos años antes se había levantado la prohibición de la brujería en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
Wiccanos
En Salta Carolina Fernández (Caro Runas en Facebook) enseña los conceptos religiosos y éticos básicos de la wicca, así como introduce en la forma estructural fundamental para realizar los rituales, decretos y celebraciones. En los distintos grupos, de acuerdo con su grado de iniciación, hay tanto mujeres como hombres. Todos profesan diversas religiones, que no interfieren en su aprendizaje, sino al contrario. Suele suceder que los conceptos de la wicca aúnen argumentos a los credos más ortodoxos. Así lo vive Soledad Sosa (42), madre de cinco hijos, conductora radial y católica practicante. Ella le contó a El Tribuno que siempre tuvo la mente y el espíritu ávidos de conocimiento mágico. "Siempre creí en las hadas y los duendes, y en el poder de los elementos de la naturaleza y en cómo nos afectan", dijo. Por ello la magia se desvendó para ella no solo como una filosofía fascinante, sino como una senda de autoconocimiento y sanación. "Me di cuenta del poder que tenemos al encontrarnos con nuestra sabiduría. Todo está en empoderarnos y decretar lo que queremos y necesitamos. Cuando uno pone la energía en algo, sucede. Eso es magia", definió. Consultada acerca de cómo implementa la wicca en su día a día explicó que hace decretos para la abundancia, el desarrollo y la sanación personal. "Prendo velas, como cualquier católico se las prende a un santo, y en mi decreto agrego siempre "que se cumpla, mientras no interfiera con el plan divino''. Además me rijo por las lunaciones para entender mi emocionalidad o para usar la energía existente en este satélite a mi favor. Si la Luna mueve mareas y nosotros estamos constituidos en un 70% por agua, no hay nada más que explicar", razonó. Los wiccanos tienen la convicción de que nunca terminan de aprender, por lo que se asumen en un proceso de continuo aprendizaje. Además apuntan a la evolución espiritual no solo personal, sino del entorno. "Trato de absorber, entender y aprender la sabiduría de los antiguos, de mis antepasados, y volver a lo primitivo y natural, trabajando con plantas y con piedras, que todas son medicina. Como bien dijo alguien, la diferencia entre la droga y la medicina de una planta está en la intención. Todo lo que hacemos lo hacemos desde y para la luz", detalló.

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Sección Editorial

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Gustavo Solivellas
Gustavo Solivellas · Hace 13 meses

Más información en www.wiccasalta.com.ar

Lili de Erice
Lili de Erice · Hace 13 meses

Carolina: Desde las siete cruces y la sabiduría del Sabath me alegra bellamente tu lealtad en la práctica de la luz. Don Eduardo


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