La semana pasada Mauricio Macri decidió que la comitiva argentina que viaja hoy a Davos, Suiza, lo haga en una aerolínea comercial. Pero la de decisión no obedece a un capricho del mandatario ni mucho menos. Fue luego de que el nuevo gobierno recibiera un informe lapidario en cuanto a cómo se encuentran los aviones presidenciales. En base a esos datos, el Ejecutivo determinó que "no tiene sentido" desembolsar el millonario gasto que requiere poner a punto la obsoleta flota.
Por lo pronto, el jefe de Estado se desplazará en líneas privadas o en aviones alquilados. La aeronave presidencial insignia, el Tango 01, adquirido por el ex presidente Carlos Menem, es un Boeing 757/200 con 23 años de servicio y 11.000 horas de vuelo. Tiene una autonomía de vuelo de sólo 7.222 kilómetros. Es decir que a Europa o los Estados Unidos, por ejemplo, vuela con varias escalas. Reparalo implicaría incurrir en un gasto de más de 20 millones de dólares. Algo que la nueva gestión no está dispuesta a hacer.
Algo similar ocurre con los Tango 02 y 03, ambos modelo Fokker con 32 años de antigüedad. "No se recomienda su reincorporación, por el alto costo operativo, son antieconómicos", señaló el informe. En la actualidad no existen los repuestos para repararlos. Algo similar ocurre con los Tango 02 y 03, ambos modelo Fokker con 32 años de antigüedad. "No se recomienda su reincorporación, por el alto costo operativo, son antieconómicos", señaló el informe. En la actualidad no existen los repuestos para repararlos.
La última de las aeronaves de la flota presidencial es el Tango 04, un Boeing 737/500 fabricado en 1993 que el Estado comparte con Aerolíneas Argentinas y que también está fuera de servicio por falta de entrenamiento de su tripulación. El mantenimiento depende en forma exclusiva de la Aerolínea estatal: solo en el último año, según el relevamiento oficial, "Aerolíneas facturó 30 millones de pesos" por el mantenimiento de la misma. Es una nave apta solo para vuelos regionales: tiene un alcance de 4.444 kilómetros.
La única aeronave oficial que sobrevivió al "fin de ciclo", por ahora, será el learjet Tango 10, el más moderno de la flota. En él, el Presidente ya realizó varios vuelos de cabotaje, entre otros, a la Patagonia a pasar sus vacaciones y a Concordia para visitar las zonas inundadas.
El recurso de alquilar aviones, también fue usado por Cristina Kirchner cuando la flota estuvo averiada. En 15 viajes, durante sus dos presidencias, la ex mandataria alquiló aviones a empresas privadas. Desde el Gobierno aseguran que "sólo en caso de encontrar una oportunidad volverían a comprar un avión ejecutivo, pero usado".

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Kike Martinez
Kike Martinez · Hace 10 meses

NO LE DEJO LA SEÑORA NI LOS AVIONES EN CONDICIONES...YA SON CHATARRA....AHORA ME DOY CUENTA QUE VIAJA EN AVIONES CONTRATADOS POR LOS NUESTROS NO SERVÍAN Y NO ERA POR MIEDO QUE SE LOS QUIETEN LOS BUITRES..... OTRO RELATO MAS.