En la madrugada del sábado los tartagalenses despertaron con las sirenas de los bomberos, que sonaban para recibir dos flamantes autobombas, una de ellas de grandes dimensiones y con una escalera incorporada de 32 metros de extensión para alcanzar edificios de hasta 10 pisos de altura, adquiridas en Baltimore, Maryland (Estados Unidos).
La otra es una autobomba marca Hammer diseñada especialmente para sofocar incendios forestales y con capacidad mecánica para moverse en terrenos donde los vehículos doble tracción no pueden acceder.
Ambos vehículos fueron adquiridos gracias al esfuerzo conjunto entre los Bomberos Voluntarios de Tartagal que preside el doctor Manuel Pailler, la Dirección de Defensa Civil, a cargo del concejal Rolando Álvarez y la Municipalidad local, a cargo de Sergio Leavy.
Tartagal es la tercera ciudad de la Argentina después de Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires y Esperanza, en Santa Fe, en contar con este tipo de autobombas, por lo que integrantes de un cuerpo de bomberos de la primera ciudad fueron los encargados de trasladarlas hasta Tartagal y brindar la capacitación a los cuerpos locales.
Pailler explicó que "la adquisición de estas dos autobombas se debe al esfuerzo conjunto de varias instituciones, porque es la única manera de alcanzar estos logros. Hace varios años, el actual concejal Rolando Álvarez entonces presidente de Bomberos, se puso el firme propósito de conseguir estas autobombas que hasta ahora solo veíamos en las series de televisión. Tuve la suerte de sucederlo en la institución y, si bien fueron muchos trámites y gestiones que hicimos durante varios años, tenemos estos equipos que en caso de siniestros nos aseguran poder actuar adecuadamente".
Las autobombas habían llegado al puerto de Campana hace tiempo, pero por disposiciones aduaneras debieron realizarse una serie de trámites antes de que sigan viaje hacia el norte. Una vez que se liberaron del puerto fueron llevados a los talleres de Arca Fire Trucks, la sede local del fabricante americano de este tipo de vehículos pesados, en Buenos Aires.
Pailler mencionó que "en Tartagal tenemos varios edificios de altura y esta autobomba puede sofocar el fuego y rescatar personas desde un piso décimo. Por eso era muy necesaria la capacitación de un equipo de bomberos profesionales de Tapalqué, quienes llegaron a Tartagal trasladando las dos autobombas y con el fin de capacitar a nuestra gente".
Álvarez, como titular de Defensa Civil, recordó por su parte que "cuando se compró la primera autobomba comenzamos a negociar la compra de estas otras dos unidades y en el caso de la Hammer se abonó una suma que ronda los 40.000 dólares, pero consideramos que fue una excelente adquisición. En el caso de la otra autobomba, dotada con la escalera, el costo es muy superior. Pero la vida y los bienes de los tartagalenses en particular y de los norteños en general, bien valen la pena. Es el primer equipo de estas características que llega al norte del país", resaltó el edil.
Unos $100.000 recaudados durante el Corso Color realizado en febrero fueron destinados a solventar los trámites de la documentación que exigía la Aduana para retirar las dos autobombas.

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 5 meses

FELICITACIONES a mis comprovincianos tartagalenses, por haberse propuesto una meta como esa y por haber sabido llegar. Todo un ejemplo, que me gustaría motive a los inútiles de Salta, Capital, que mantienen a los Bomberos con un equipamiento tal, que se verían en figurillas para apagar un kiosco. Saludos y Gracias.


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