Uno de los principales actos del viaje del Papa Francisco a Suecia ha sido la oración ecuménica conjunta en la Catedral luterana de Lund. Allí, el Papa Francisco y Martin Junge, secretario general de la Federación Mundial Luterana hablaron de la unidad de los cristianos.
A su llegada a la catedral, el Pontífice fue acogido por el Primado de la Iglesia de Suecia, el arzobispo Antje JackelŠn, y por el obispo católico de Estocolmo Mons. Andres Arborelius, con los cuales se dirigió hasta el altar central. En la procesión también participaron algunos miembros de la Federación Luterana Mundial. Después de algunos cantos y lecturas y del sermón del secretario general de la Federación, el Rvdo. Martin Junge, el Papa pronunció su homilía
"Reconocemos que es muchísimo más lo que nos une, que lo que nos separa. Somos ramas de una misma vid. Somos uno en el Bautismo. Por eso estamos aquí entonces, en esta conmemoración conjunta", afirmó Junge. El luterano señaló que la relación con la Iglesia Católica "es un camino prometedor, pero exigente, sin lugar a dudas. Transcurre en medio de tiempos de gran fragmentación y marcada tendencia al conflicto". Sin embargo, "el camino al cual estamos llamados deberá sostenerse en diálogos aún más profundos".
El papa Francisco resaltó que "católicos y luteranos hemos empezado a caminar juntos por el camino de la reconciliación".
"Ahora, en el contexto de la conmemoración común de la Reforma de 1517, tenemos una nueva oportunidad para acoger un camino común, que ha ido conformándose durante los últimos 50 años en el diálogo ecuménico entre la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica".
El Papa dijo que la separación entre católicos y luteranos "ha sido una fuente inmensa de sufrimientos e incomprensiones" pero "también nos ha llevado a caer sinceramente en la cuenta de que sin él no podemos hacer nada, dándonos la posibilidad de entender mejor algunos aspectos de nuestra fe".
"Juntos podemos anunciar y manifestar de manera concreta y con alegría la misericordia de Dios, defendiendo y sirviendo la dignidad de cada persona. Sin este servicio al mundo y en el mundo, la fe cristiana es incompleta".
Al final de la oración ecuménica, el papa Francisco y el luterano Martin Jung firmaron una declaración conjunta en la que exhortan "a todas las comunidades y parroquias Luteranas y Católicas a que sean valientes, creativas, alegres y que tengan esperanza en su compromiso para continuar el gran itinerario que tenemos ante nosotros". "En vez de los conflictos del pasado, el don de Dios de la unidad entre nosotros guiará la cooperación y hará más profunda nuestra solidaridad. Nosotros, Católicos y Luteranos, acercándonos en la fe a Cristo, rezando juntos, escuchándonos unos a otros, y viviendo el amor de Cristo en nuestras relaciones, nos abrimos al poder de Dios Trino. Fundados en Cristo y dando testimonio de él, renovamos nuestra determinación para ser fieles heraldos del amor infinito de Dios para toda la humanidad".
x
x
x
x
x
x
x

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora