El Presidente fue con su familia al Vaticano a la reunión con el Papa, al que le entregó una escultura hecha por el artista Alejandro Marmo. Mauricio Macri ingresó a las 10.18 locales (5.18 de la Argentina) por la denominada "Puerta del Perugino" para dirigirse al encuentro con el Pontífice, que se realizó en el estudio anexo del Aula Paulo VI. El encuentro duró una hora.
Tanto por parte de la Santa Sede como desde la Casa Rosada hubo varios gestos de acercamiento para lograr que este encuentro se diera en un clima mucho más distendido que el anterior, en la que se vio a Francisco con gesto adusto, lo que originó versiones de "frialdad" de parte del Pontífice hacia el mandatario. A diferencia de lo que ocurrió a principio de año, esta vez, no viajó el jefe de Gabinete Marcos Peña, que había quedado involucrado en la polémica por los fondos del Gobierno a Scholas Occurrentes.
El regalo del Presidente al Sumo Pontífice
Macri le regaló a Francisco una escultura hecha por el artista Marmo, amigo del Pontífice, que simboliza el diálogo interreligioso. Se trata de una pieza -como toda la obra del artista argentino de 46 años- hecha con materiales de descarte.
La escultura representa la unión de las tres grandes religiones, con una cruz que, montada sobre una base que simboliza una estrella de David, tiene también dos medialunas, símbolo del islam.
Sin periodistas ni fotógrafos a la vista
Esta vez los fotógrafos de diferentes medios nacionales e internacionales no pudieron registrar la reunión entre Macri y Francisco. No hubo fotografía de protocolo. ¿La razón? Muchos en el Vaticano señalaron que esto se debió a la polémica que causó la foto registradda por los reporteros gráficos en el encuentro que se dio hace ocho meses atrás, donde el Sumo Pontífice se mostró muy frío y distante con el primer mandatario argentino.


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