"El año que viene las provincias recibirán un 30% más que en 2016", dijo en la Cámara de Diputados el ministro del Interior Rogelio Frigerio al asegurar que percibirán los $761.500 millones, lo que equivale a "30% de la recaudación total". Con el kirchnerismo, la coparticipación nunca superó el 24%.
El anuncio se produjo en el marco de las críticas de las diversas gamas del justicialismo por las demoras en la concreción del Plan Belgrano. Ese apuro contrasta con la paciencia que tuvieron frente a la inacción de doce años de "la década ganada", en la que faltó la obra pública; en Salta, los trenes, el transporte en general y la ruta 50 hablan por sí solos acerca de ese período de retroceso productivo.
El Plan Belgrano se concretará en la medida en que la conducta del Gobierno y de la oposición alienten las inversiones, que el Gobierno nacional cumpla su palabra y los provinciales mejoren sus performances.
Frigerio ratificó categóricamente la validez del Plan Belgrano y decidió especificar las obras en un anexo del proyecto de presupuesto. En una incursión de alto voltaje por el Congreso, quedó de manifiesto que, más allá de los roles de opositores -donde no faltan las sobreactuaciones- u oficialistas, este plan es el único que se ha formulado para el desarrollo del norte argentino; por eso, la polémica entre Cano y Urtubey, a la que se sumaron Cristina Fiore, Pablo Kosiner y Javier David, no debería ir mucho más allá de la pirotecnia. Frigerio dejó en claro que el plan no depende de Cano, sino del presidente Mauricio Macri y que requiere, como contrapartida, una participación eficiente que los gobiernos provinciales aún no acreditan.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...