José de Moldes nació en la ciudad de Salta el 1 de enero de 1785. Era hijo de don Juan Antonio Moldes -antigua familia de Galicia- quien se casó en Salta con una bella joven llamada María Antonia Fernández. Fue hermano del coronel Eustoquio Moldes (1783-1826). Su padre había nacido en 1733 en la aldea de Porrans, en la provincia de Pontevedra (Galicia).
Ya en Salta, don Juan Antonio Moldes consiguió levantar aquí una casa comercial muy importante, compraba mercaderías directamente en el puerto de Cádiz y, después de abastecer negocios de Buenos Aires y del trayecto de esta plaza hasta Salta, extendía su influencia hacia el Alto Perú, dado el quebranto que sufriera el Callao desde que se habían concedido franquicias especiales al puerto de Buenos Aires.
José de Moldes cursó sus primeras letras en Salta, luego continuó sus estudios en Buenos Aires y a partir de 1803 en España, donde realizó estudios superiores. En Madrid abandonó los estudios de abogacía y se incorporó como cadete en el Cuerpo de Guardias del Rey. En la lucha contra la invasión francesa alcanzó el grado de teniente primero. Pero también en Madrid participó de las asociaciones que propiciaban las ideas independentistas de las colonias en América.
En 1807, junto a su amigo y coterráneo Francisco de Gurruchaga, ejerció la presidencia de la Conjuración de Patriotas.
Un año después fue tomado prisionero por los franceses, aunque más tarde logró huir.
De todos modos, siempre se mantuvo en contacto con otros americanos que buscaban la independencia de las colonias americanas, ante el peligro que significaba que los franceses se apoderaran de ellas. Este grupo fue la base de la futura Logia Lautaro, fundada en Cádiz en 1811.
Más tarde, acusados de conspiración, fueron encarcelados junto a Juan Martín de Pueyrredón y Gurruchaga.
Lograron fugarse haciéndose pasar Gurruchaga por "auriga" junto a Moldes y escondiendo a Pueyrredón dentro de un carruaje. Gracias a esta treta lograron embarcar en la fragata Castillo que los trajo a Buenos Aires el 7 de enero de 1809.
Aquí, Moldes adhirió a los grupos que conspiraban y se dedicó a difundir las ideas revolucionarias en las ciudades del virreinato.

OPINIONES DE LOS HISTORIADORES
Vicente Fidel López | HISTORIADOR
"Su carácter, era arrogante, con hermosos rasgos de detalle, pero antipático en su conjunto". Tenía modales cargados de menosprecio que suscitaban odios instintivos. Pero nadie puede negarle su condición de patriota valiente y decidido, ampliamente digno del rango de prócer".
Bernardo Frías | HISTORIADOR
"En 1824, no pudiendo contener su genio tempestuoso, viajó a Buenos Aires con sus dos hermanas. Iba a denunciar lo que consideraba negociados en el tesoro público. El 18 de abril se sintió enfermo y pensó que lo habían envenenado sus enemigos. Procedió a tomar un vomitivo, pero cayó muerto a poco".
Paliza en el recinto
™En 1813, Salta lo eligió diputado a la Soberana Asamblea de ese año. Allí, José de Moldes "demostró su orgullo y su recio carácter, dando una paliza en pleno recinto al diputado doctor Pedro Agrelo", escribe Leoncio Gianello. Después, mandó un regimiento que actuó en la toma de Montevideo.
En 1814, su público desdén por la política del Director Supremo Gervasio Posadas, determinó que lo confinaran a Patagones. Durante su estadía logró hacer procesar por inconducta al comandante militar Francisco de Vera.

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