Un docente de Metán fue desplazado de su cargo por orden judicial luego de que fuera acusado de tocar a un grupo de alumnas de un colegio secundario de esa ciudad.
El juez de Violencia Familiar y de Género del Distrito Sur Metán, Carmelo Eduardo Paz, le prohibió dictar clases al profesor en lo que resta del año y en el curso al que asisten las cinco alumnas que lo denunciaron.
Aunque el caso se conoció recién ahora, el conflicto sucedió a fines del segundo semestre del año. Por resguardo de las menores de edad, las identidades no fueron dadas a conocer.
Un grupo de estudiantes de un colegio secundario público y mixto de Metán hicieron una denuncia penal contra el profesor. Relataron que en las clases, él caminaba por los pasillos entre los bancos y les tocaba el cabello y acariciaba las manos, actitudes que las jovencitas rechazaban.
Ante la reiterada actitud del profesor, ellas se quejaron en la dirección del colegio y decidieron no asistir a la materia. Fue así que en el horario de esas clases, ellas se quedaban en los pasillos.
La dirección del establecimiento relevó al profesor de la obligación de dictar las clases e informó de la situación a Supervisión.
Las alumnas dieron un paso más: hicieron una denuncia ante la Fiscalía Penal N§ 2 de Metán, a cargo de Ana Inés Salinas. Tras investigar el caso, la fiscal trasladó la denuncia al juez de Violencia Familiar y de Género, entendiendo que no había un delito pero sí un acto violento hacia las adolescentes.
El juez Paz citó a las alumnas y a la directora, quien le ratificó la situación. Luego dio intervención a la Supervisión y al Ministerio de Educación.
"Un día llegó al juzgado un padre muy exaltado y me dijo que el supervisor había autorizado al docente a volver a dictar clases en ese curso, por lo que estaban organizando una protesta por la ciudad", contó el juez.
Con los testimonios reunidos, el magistrado emitió una resolución separando al docente del curso.

Un antecedente en 2015

"Es la segunda vez que me toca actuar en casos de violencia de un profesor hacia estudiantes en un establecimiento educativo", relató ayer el juez de Violencia Familiar y de Género de Metán, Carmelo Paz. El año pasado, un profesor de Educación Física de un colegio secundario fue acusado por un grupo de alumnas por el maltrato que les daba durante el dictado de sus clases.
Las estudiantes se habían quejado ante la dirección del establecimiento, pero de acuerdo a los testimonios que el magistrado recibió, el profesor también se mostraba "rebelde" con las autoridades. Al cabo de un breve período, el juez Paz ordenó que el profesor fuera separado del cargo.
Este año, la situación se originó en otra institución educativa de nivel medio, con un docente que tocaba la cabeza y las manos de alumnas, quienes rechazaban su actitud. Fue alejado del aula.

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Sección Editorial

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