La Fiesta Provincial del Tabaco, que se realiza tradicionalmente desde hace cinco décadas en Chicoana, concluyó ayer con la procesión solemne en honor a San Isidro Labrador y la Virgen del Carmen patronos de los agricultores y de la localidad, respectivamente.
Durante el almuerzo de camaradería, el gobernador destacó el empeño que demuestra este sector en el ámbito productivo de la provincia y aseguró que "desde este Gobierno vamos a acompañar al sector tabacalero en sus reclamos, porque sabemos que el tabaco en Salta es sinónimo de trabajo".
Por su parte, el presidente de Cámara del Tabaco, Esteban Amat Lacroix, renovó el compromiso de seguir produciendo y generando fuentes de trabajo y dijo que pese a la difícil situación que atraviesa el sector, en la última campaña hubo un crecimiento del rendimiento gracias al accionar de la cooperativa del mercado acopiador. "El desafío es seguir progresando organizadamente y fortaleciendo la capacidad del sector", acotó.
Una coyuntura difícil
Cabe explicar al respecto que las hojas de tabaco son secadas en unas estructuras como galpones, llamadas estufas, que funcionan con gas natural de los gasoductos tendidos oportunamente en medio del Valle de Lerma y el Valle de Siancas, corazón productivo de esta materia prima con la que se elaboran los cigarrillos.
La alarma cundió en el sector cuando se tuvo noticias del aumento en la tarifa de gas que, aunque el sector lo usa en contratemporada, es decir en verano, resulta imposible de afrontar con el precio que actualmente reciben de las acopiadoras por el producto que entregan.
En ese afán los encontró la 52ª edición de la Fiesta Provincial del Tabaco. Por un lado, la Provincia conformó, a instancia de diputados provinciales, una comisión para plantear el tema a nivel nacional, sector donde se consuman los aumentos.
Por otro, los productores comenzaron una importante tarea de concientización a las autoridades nacionales acerca de la magnitud que representa el cultivo de tabaco para las economías regionales.
Finalmente, en conjunto con las fábricas de cigarrillos, salieron a advertir sobre otro flagelo que amenaza la actividad a nivel país, como es el último impuestazo a los paquetes de cigarrillos. Contrariamente a lo supuesto por el Gobierno nacional, el aumento impositivo causó un contraefecto que tiene a mal traer al sector.
Es que las ventas de etiquetas de cigarrillos disminuyeron casi un 40% en los primeros 60 días y aumentaron en la misma proporción las ventas de los llamados cigarrillos "truchos". O sea las marcas que no tributan ninguna clase de impuestos porque se fabrican en galpones ilegales en el cordón industrial del conurbano bonaerense y cuestan en los quioscos poco más de la mitad de un paquete común.
Esta realidad hizo que disminuyera fuertemente la recaudación del Fondo Especial del Tabaco, sostén de los productores durante el invierno, por lo que los hombres de campo pusieron el grito en el cielo.
Además, las fábricas de marcas multinacionales, como Massalín anunciaron que estudian una reestructuración de sus actividades y despidieron gente, generando una preocupación adicional en el sector obrero industrial de Salta y Jujuy, donde se concentra la producción de tabaco Virginia.
Así las cosas, la actividad que genera unos 60.000 puestos de trabajo en forma directa y otros miles de manera indirecta en Salta se ve seriamente amenazada por cuestión de costos.

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