Desafortunadamente no todas las emociones son percibidas de la misma forma. Mientras que la felicidad es ampliamente aceptada porque es señal de éxito, seguridad y confianza. La tristeza es un sentimiento que las personas quieren tener lejos, pues es considerada como signo de debilidad. Es injusto que esa emoción sea catalogada de tal forma y que la sociedad actual enseñe a reprimirla. Sin embargo, esto puede ser peligroso y dañino para la salud.
Los expertos aseguran que las personas que no temen expresar su tristeza son mucho más sanas que las que la ocultan, por estas razones:
1. No le temen a sus emociones: Las personas que buscan ignorar la tristeza se privan a sí mismos de una faceta importante de la vida. Ni la tristeza, ni el llanto son signos de debilidad, son señales de humanidad y sentimientos más allá de lo que la sociedad dice que es apropiado para mostrar en público.
2. Entienden las propiedades curativas de las lágrimas: Las lágrimas son benéficas para el cuerpo porque liberan toxinas, ayudan a mejorar la visión y pueden eliminar del 90 al 95% de todas las bacterias en 10 minutos.
3. Saben que llorar es terapéutico: Estudios psicológicos recientes han determinado que llorar estimula la liberación de endorfinas de nuestro cerebro, estas hormonas de "sentirse bien" actúan como un analgésico natural. El llanto también disminuye los niveles de manganeso, un producto químico que, cuando llega a niveles altos, puede irritar el cerebro y el cuerpo.
4. No siguen roles de género: El llanto ha sido estigmatizado para ambos sexos. Si ella llora es porque es inestable, un desastre o la conclusión más delirante, necesita la atención de los demás. Si él llora es un cobarde, débil, o aún peor, no es lo suficientemente hombre. Todas estas generalizaciones inhiben a ambos sexos, haciendo que guarden esa emoción dentro de ellos.
Aquellos que se atreven a llorar, no solo son valientes sino que derriban poco a poco esos roles y prejuicios. Llorar es básicamente un acto humano.
5. Invitan a los demás a mostrar sus emociones: Los que aceptan la tristeza cuando se los mira fijamente a la cara permiten que otros hagan lo mismo. Recordando el punto anterior, es peligroso cuando guardamos emociones y las ocultamos.
Debido a que la tristeza tiene connotaciones negativas, por lo regular cuando sentimos tristeza y experimentamos dificultades no buscamos a nadie porque experimentamos otra sensación: miedo de ser rechazados y juzgados o ser incómodos para las otras personas.
Llorar no debe ser percibido como señal de debilidad, sino un signo de fortaleza interna y de madurez emocional.
­Si querés llorar, llorá!

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