"Calificado de visionario, Alvin Toffler dedicó su vida al estudio del fenómeno de la sustitución de la economía del trabajo por la economía del conocimiento en las sociedades avanzadas", explicó el diario "El País" como parte del pensamiento del futurólogo desaparecido.
En la teoría social y política los progresistas del siglo XX no le dieron tregua a la anticipación de escenarios que hizo Toffler y lo criticaron por reaccionario y como proveniente del imperio. Pero hoy, casi transitando el cuarto del siglo XXI, sus predicciones cobraron importancia por cumplidas, en su mayoría, y las críticas hechas parecen necedades ideológicas y políticas. Sociólogo de formación académica y con un prosa periodística, clara y amena, Toffler habló de que el futuro "será para aquellos que desarrollen habilidades o técnicas de pensamiento crítico". Toffler enseñó a creer con optimismo en el futuro, siempre y cuando se siga la nueva lógica del capitalismo global: "el poder ya no nace de la violencia, ni del dinero, sino del conocimiento". Esa vuelta al racionalismo económico y a una suerte de hegemonía de la tecnociencia, pero con control de la filosofía, la ética y los saberes sobre la subjetividad, son el aporte empírico crucial que hizo. Es por eso que los dos grupos más influyentes de la dinámica social, el empresariado y la universidad, tienen un programa de desarrollo social similar. ¿El mundo de la pasantía, el del trabajo calificado y el de la investigación no es acaso el de los hombres de negocios y de los académicos capaces de innovar y crear diagnósticos y soluciones para mejorar la realidad social?
La nueva alianza del empresario y la universidad no sería posible sin la articulación con los medios de comunicación. Toffler lo anticipó. Había observado que el poder y la riqueza de las naciones iba a tener como socios aquellos que buscan el conocimiento y una economía con un mismo objetivo. Hoy hay que celebrar las pistas que dio para que la práctica educativa, empresaria y comunicacional reconozcan que la globalización puede tener formato de un futuro como obra abierta pero amigable, equitativo y solidario.

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