Esta batalla cultural por la proclamación del Feriado Nacional evocativo del paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, combate por la memoria con raíces, nos convoca a los argentinos, a sentir la patria, y a los humildes de antaño. Es un llamado de atención (un punto de partida, no de llegada) para avanzar en el estudio de la Epopeya de la Guerra Gaucha, fundamentado en la investigación, y la documentación, publicada por generaciones de historiadores salteños, norteños, argentinos, que desmienten, la leyenda del Guerrillero genial, defensor de la frontera norte.
Los feriados en conmemoración de Belgrano (20.06 1820), y San Martín (17.08.1850), con la concreción del feriado en homenaje a Güemes, enlaza en el recuerdo común, a los padres de la Patria.
Güemes fue un militar de carrera, que se inicia como alférez, luchando en la defensa y reconquista de Buenos Aires (1806 1807), siendo condecorado con la distinción recibida del Rey como Defensor de Buenos Aires (dicho premio, se encuentra custodiado en el Regimiento 5 de Caballería General Martín Miguel de Güemes de Salta), y la bandera del buque Justina, abordado por los húsares a su mando, está exhibida en el Convento de Santo Domingo, en Buenos Aires. Fue protagonista principal, como capitán, y comandante de la vanguardia, en el primer triunfo de la Revolución de Mayo, Suipacha (7.11.1810); siguió combatiendo hasta septiembre de 1812, donde fue trasladado al Estado Mayor en Buenos Aires; vuelto a su terruño junto con San Martín, el Gran Capitán del Ejército del Norte lo designo Comandante de las Avanzadas del Río Pasaje, y después del triunfo del Combate del Tuscal de Velarde (29.03.1814), en el cual derrota a la primera lanza del ejército realista, Saturnino Castro, es ascendido a teniente coronel. Durante todo el año 1814, combate a las fuerzas realistas al mando del mariscal Pezuela, y las expulsa de la Intendencia de Salta del Tucumán. En el año 1815, encabeza el combate de Puesto Grande del Marqués (14.04.1815), victoria que abre nuevamente la posibilidad de reconquistar el Alto Perú (actual Bolivia), y que al igual que Suipacha, es desaprovechada por los altos mandos del Ejército del Norte. En ese mismo año 15, es elegido popularmente Gobernador autónomo de la recientemente creada provincia de Salta (abarcativa de Tarija, Orán, Jujuy y Santa María), cargo que ejercerá hasta 1821, poniendo todo el esfuerzo humano y económico de la provincia, al servicio de la causa americana.
Güemes confirma a lo largo de su corta vida (murió de 36 años), que siempre está dispuesto a construir la unión nacional. El Pacto de los Cerrillos (22.03.1816) firmado con Rondeau, Director Provisorio del Río de la Plata, y Jefe del Ejército del Norte, es un pacto que permite la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas de Suramérica (9.07.1816), en el Congreso de Tucumán. Designado por los congresales, en ese mismo año 2016, Director Supremo el Brigadier General Don Juan Martín de Pueyrredón, se encuentra con Güemes en el Fuerte de Cobos (15.06.1816), y le encomienda la protección de las provincias abajeñas, y del Ejército del Norte acantonado en Tucumán. Güemes cumple la soledad de su misión, protegiendo también el puerto de Cobija, en el Pacífico, a solicitud de sus habitantes, hasta su muerte. Este mandato emanado de la independencia, de la construcción de un poder nacional, lo cumplirá rigurosamente, rechazando y derrotando cinco invasiones realistas, y librando sus milicias gauchas 170 combates en el territorio de Jujuy (90) y Salta (80), como podemos comprobar en el Archivo Capitular de Jujuy, registrado, recopilado, investigado y publicado por Ricardo Rojas, que editó sus reflexiones, y conclusiones en su obra: "La Entrevista de Guayaquil", y el "Santo de la Espada". Rojas incitó a completar la investigación, con la búsqueda de documentos en otros repositorios para completar el pensamiento y la acción del Caudillo de la Epopeya de la Guerra Gaucha. Lo cual fue realizado por Bernardo Frías en su obra: "Historia del General Güemes, y de la Provincia de Salta, o sea de la Independencia Argentina" y por el Dr. Luis Güemes, en "Güemes Documentado".
Por último, Güemes tuvo la gloria de morir por la patria, siendo el único General de la Independencia que herido por bala realista, falleció en el monte rodeado por los gauchos, sus hijos naturales, quienes forjados por su ejemplo imperecedero, guardan en su corazón paisano, la tradición libertaria e independentista.
Este Bicentenario de la Independencia, declarar el feriado nacional (17 de Junio), es un punto, y base de partida para la reconquista del alma del país de los argentinos. Es establecer ¡un norte para el Bicentenario!

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