La decisión de los británicos de salir de la Unión Europea (UE) provocó un terremoto que le costó el cargo al primer ministro David Cameron, hundió a los mercados y amenaza con desintegrar al Reino Unido.
Los socios europeos lamentaron la decisión de los británicos, e instaron a Londres a empezar cuanto antes las negociaciones de ruptura, para las que hay un plazo de dos años prorrogable. El Brexit es un "golpe a Europa", declaró la canciller alemana Angela Merkel, que invitó al presidente francés Fran‡ois Hollande, al primer ministro italiano Matteo Renzi y al presidente del Consejo Europeo Donald Tusk a reunirse en Berlín el lunes.
Hollande, por su parte, consideró que la salida "pone a prueba a Europa", pero Jean-
Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, negó que fuera el fin de la UE.
Sí que fue el fin de Cameron, que presentó su dimisión a poco de conocerse la victoria del Brexit en el referéndum del jueves por 52% frente a 48%.
La renuncia del primer ministro se hará efectiva antes del congreso del Partido Conservador, en octubre. "No sería correcto que yo fuera el capitán que dirigiera al país", dijo en declaraciones ante su residencia de Downing Street.
Efecto dominó
"Hay momentos en que lo correcto es consultar a la gente", aseguró Cameron, defendiendo su decisión de convocar el referéndum, aunque sus consecuencias podrían sentirse durante mucho tiempo.
España pidió inmediatamente una "soberanía compartida" sobre Gibraltar, los independentistas escoceses anunciaron el inicio de los preparativos legales para un segundo referéndum de independencia; el Sinn Fein irlandés quiere también que el Úlster pueda votar unirse a Irlanda, y ultraderechistas de Francia y Holanda reclamaron poder pronunciarse sobre la UE.
Viernes negro en mercados
"Un jodido desastre", así resumió el Brexit un operador de la bolsa de Londres.
Las bolsas cayeron en picada, la libra esterlina marcaba sus peores registros de los últimos 30 años y los inversores compraban alocadamente deuda alemana, amenazando con una nueva crisis financiera a la maltrecha zona euro.
El Banco de Inglaterra se mostró dispuesto a inyectar 250.000 millones de libras esterlinas en liquidez.
Además, la salida forzará un traslado de miles de ejecutivos de la City de Londres a Fráncfort, París o Dublín.
Sin precedentes en la UE
Nunca en la historia de la UE un país había votado para abandonar ese proyecto que nació en los años 1950.
Los ministros de Relaciones Exteriores alemán, francés, holandés, italiano, belga y luxemburgués anunciaron una reunión de urgencia en Berlín.
"Soy totalmente consciente de cuán serio, dramático es este momento. (...) Es un momento histórico, pero no es un momento para reacciones histéricas", declaró el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. "No habrá vacío jurídico mientras el Reino Unido negocia cómo abandonar el bloque", insistió.
La negociación puede llevar dos años como máximo, a partir del momento en que un miembro los denuncia.
Transcurridos esos dos años, el divorcio debe consumarse, sean cuales sean los desacuerdos aún existentes. En juego está el estatuto legal de millones de trabajadores europeos en el Reino Unido, de centenares de miles de jubilados británicos en países como España, Francia o Portugal.

Europa le pide al Reino Unido acelerar su salida del bloque

Consumada la decisión británica, los líderes de la región apuran definiciones. La Unión Europea abogó ayer por permanecer "unida" tras la decisión de los británicos de salir del bloque e instó a Londres a iniciar "lo antes posible" el proceso de ruptura.
Tomar nota de las lecciones y mirar hacia adelante es en suma la actitud que adoptaron los responsables europeos tras conocerse el resultado del referendo en Gran Bretaña, que sin embargo lo consideran como una "bofetada" al proyecto de integración, "un golpe contra Europa" que ahora debe "concentrarse en lo esencial".
"Este no es el fin de la Unión Europea", afirmó en conferencia de prensa, visiblemente afectado, el presidente de la comisión, Jean-Claude Juncker, europeísta convencido y veterano político de Luxemburgo que rescató a la zona euro de la hecatombe en plena crisis financiera.
Juncker leyó un comunicado común firmado por Tusk, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, cuyo país ocupa la presidencia semestral de la UE. En él instaron al Gobierno británico a hacer, "lo antes posible, efectiva la decisión de los británicos (...) sin importar cuán doloroso pueda ser ese proceso" de ruptura con la UE.
"Estamos listos para lanzar las negociaciones con el Reino Unido", escribieron Juncker, Tusk, Schulz y Rutte.
Los tratados europeos estipulan que el proceso de salida puede comenzar en cuanto el Estado miembro que desee separarse lo pida.
El tema será tratado la próxima semana, el 28 y 29, en una cumbre en Bruselas. Antes, el sábado, los cancilleres de Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda se reunirán en Berlín.

¿Qué quiere decir Brexit"

Brexit es la sigla con la que se abrevió las palabras Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), y hace referencia a la postura a favor de salir de la Unión Europea.
Su contrapartida era "Bremain" (conjunción de las palabras Britain y remain, que significa permanecer). Este término no tuvo tanta difusión como el Brexit.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora