Darío Pérez
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Los principales distritos electorales del país optaron por el cambio y le dieron su voto a Mauricio Macri.
El líder de Cambiemos justificó la victoria gracias al acompañamiento de los electores de las principales provincias del país como Córdoba, Santa Fe y Mendoza, entre otras. En Buenos Aires, fue derrota con paridad en la provincia y victoria holgada en la Ciudad.
Con porcentajes decisivos, Macri consiguió en las principales ciudades del interior la diferencia que le garantizó la presidencia.
En contraposición, las provincias históricamente justicialistas votaron la continuidad y eligieron a Daniel Scioli, aunque los porcentajes no fueron contundentes y, al ser distritos menores, no le alcanzó al referente del oficialismo para equilibrar la elección.
Más allá del triunfo logrado por Cambiemos, Macri deberá lidiar con 12 provincias bajo conducción kirchnerista y solo cinco gobernadores alineados, por lo que tendrá que sentarse a buscar consensos.
Sin embargo, desde el comienzo de su mandato contará con el respaldo y la afinidad ideológica con los mandatarios de la Provincia y de la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, respectivamente, zonas donde viven casi 20 millones de personas.
El líder del PRO ya sabe que no tendrá, en principio, inconvenientes con los gobernadores radicales de Corrientes, Mendoza y de Jujuy.
A la vez, el presidente electo tendrá que convivir con cuatro mandatarios peronistas que estaban distanciados del armado oficialista del PJ: son los de Córdoba (donde logró una victoria aplastante), San Luis, La Pampa y Chubut.
En tanto, el socialismo continuará gobernando cuatro años más la provincia de Santa Fe y, finalmente, en Río Negro y Neuquén habrá gobiernos de partidos locales.

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Maquina Autonomo
Maquina Autonomo · Hace 12 meses

mamita que simpática sos :)


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