Un poco de granizo vieron en la tarde del viernes los vecinos de Campo Quijano, que causó por ello mismo poco daño a las plantaciones de tabaco de la zona.
Donde sí hubo más precipitaciones heladas fue en la zona del municipio de Rosario de Lerma, entre los parajes Cámara y Carabajal, zona tabacalera por excelencia, donde las plantaciones resultaron muy afectadas a pesar de que la cosecha se encuentra bastante avanzada.
No había hasta ayer estimación precisa de las hectáreas afectadas pero se calcula que fueron cientos.
La tarde del viernes comenzó a ponerse de un gris claro a la hora de la siesta en todo el Valle de Lerma, presagiando un mal final. Ya a media tarde, una tenue llovizna primero y una fuerte tormenta eléctrica después desataron lo que fue un vendaval de viento y lluvia que azotó toda la zona.
La tormenta afectó gravemente la finca San Ramón, en Rosario de Lerma, propiedad de Fany Luisa Moya, ubicada a la vera ruta provincial 23, a unos 5 kilómetros de la ciudad. En diálogo con la mujer, lamentó por el abandono que siente de parte del Estado, a raíz de esta situación que afecta a su familia y bienes personales desde hace 15 años.
"Antes, esta era una zona normal. Pero un día vinieron de la Municipalidad a decirme que iban a construir en mi finca un desage para facilitar el escurrimiento de las aguas que afectaban al pueblo. Y me prometieron que iban a construir defensas para que no tuviésemos problema. Pero nunca lo hicieron y cada verano sufrimos las consecuencias", dijo.
La mujer puntualizó, que es un descontrol acerca de lo que cada finca hace con el agua tierras arriba. "Todas las fincas ubicadas en sectores más altos arrojan el caudal hacia mis tierras y caminos vecinales. Ya tengo 10 hectáreas que quedaron inservibles para el cultivo a causa de los constantes anegamientos. Pido que alguien tome cartas en el asunto. Sin ir más lejos, la tormenta del viernes arrasó con el alambrado olímpico de mi casa familiar y tuve importantes pérdidas", denunció.
Por supuesto, el tramo de la ruta nacional 68, entre La Merced y la curva de Sumalao se vio completamente anegado la noche del viernes y los vehículos pudieron volver a transitar después de las 2 de ayer.
Autoevacuados en Güemes

La tormenta también azotó el departamento Güemes y trajo los problemas que ya son comunes en esta época del año. Se vieron afectados los vecinos de calle Alem y zona aledañas a la terminal, donde el agua subió unos 60 centímetros.
Los barrios nuevos ubicados en la banda este, que hoy ocupan terrenos donde el agua de lluvia, que corre caudalosamente atravesando la ciudad decantaba en forma natural, se vieron anegados porque los trabajos de nivelación que se realizaron no fueron suficientes.
Hubo árboles caídos, uno de ellos sobre la ruta provincial 10, allí tuvo que trabajar el cuerpo de bomberos para despejar el camino.
Familias que edificaron su vivienda a orillas de los canales de desage también sufrieron el ingreso del agua.
El lugar más afectado, como ocurre todos los años, fue el asentamiento del paraje Madre Vieja. Allí existe desde hace una década un grupo de casas muy precarias, asentadas en una zona baja, muy anegadiza, que en esta oportunidad se vieron muy afectados por el fuerte viento, ya que no cayó demasiada agua, pero los obligó a pedir alojamiento en la escuela que funciona cerca. Cayó mucha agua por espacio de 45 minutos, especialmente en la zona centro de la ciudad, con granizos pequeños que no provocaron daños.
La Caldera, sin agua
Por su parte, la empresa prestataria del servicio de agua potable, Aguas del Norte, informó a los usuarios de las localidades La Caldera y Calderilla que debido las intensas lluvias registradas durante las últimas horas, se produjo un incremento en los caudales del río La Caldera. "Este incremento produjo el ingreso del cauce a la planta potabilizadora de Quitilipi, afectando directamente nuestras instalaciones con un altos niveles de turbiedad", dice el informe.
Por esta razón personal de la compañía se encontraba abocado a controlar la situación para, una vez que sea rehabilitada la planta potabilizadora y disminuidos los niveles de turbiedad, se pudiera aportar los caudales necesarios de agua al sistema de abastecimiento.
Por tal motivo, la prestación del servicio de agua potable está suspendida desde el viernes y probablemente hasta hoy.

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