Soy paciente del hospital Señor del Milagro desde hace varios años ya que padezco diabetes y otras "nanas". Recibiendo siempre una excelente, como así también, humanitaria atención.
Motiva mi carta el hecho que por las complicaciones propias de mi enfermedad, hace un tiempo atrás, presenté un cuadro que requería de la atención en un establecimiento con cobertura de alta complejidad, (ya que el nosocomio aludido no posee), es entonces donde se manifiesta la hombría de bien, la vocación de servicio, el respeto por la vida de un semejante, cumpliendo acabadamente con el juramento hipocrático del gerente del hospital, Dr. Álvaro Goyret, quien dejando de lado compromisos personales y familiares, dada la hora en que sucedieron los hechos, no dudó un instante en buscar la forma de solucionar mi problema, que era de vida o muerte. Logrando que me recibieran en el hospital público Materno Infantil, en donde por gracia de Dios, lograron revertir el grave cuadro que presentaba.
Es por eso que me atrevo a decir, que no me alcanzará la vida para pagar lo que les debo, ni terminar de agradecer a todos los que hicieron posible mi recuperación, principalmente a Dios y mención especial para el Dr. Álvaro Goyret y la Dra. Fernanda Rivero, por haberme salvado la vida.

Jorge Ernesto Lastero
Salta capital

¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia