Un remisero internado fue el saldo de una disputa por el control de los pasajeros que realizan sus viajes desde la localidad camposanteña de Cobos hacia General Güemes.
Marcelo Pérez tuvo que ser derivado al hospital Joaquín Castellanos como consecuencia de una agresión que sufriera por parte de choferes de la línea de colectivos Urkupiña, que realiza viajes entre ambas localidades y es la empresa que tiene a su cargo la explotación del servicio local de pasajeros, tanto en Gemes como en Campo Santo.
Las versiones sobre lo sucedido el pasado martes en la tarde son muy distintas. De acuerdo a las declaraciones realizadas por la señora Marta Aquino, a su marido lo patotearon entre varios choferes de la empresa Urkupiña.
"Hubo un incidente donde un colectivo lo chocó al remis de mi marido (Marcelo Pérez) cuando quiso estacionar, eso provocó la primer pelea entre Marcelo y un chofer de apellido Núñez (Juan). Le pedí que nos fuéramos, pero horas más tarde, nos emboscaron en la parada de remises que tenemos en Gemes; vinieron cinco colectiveros y nos atacaron, yo también fui golpeada, pero la peor parte se la llevó mi esposo, llegó inconsciente al hospital y le costó recuperarse", relató la mujer.
Por otro lado, la versión de Juan Núñez, chofer de la línea mencionada, expresa algo muy distinto: "No fue una patoteada, fue mano a mano. Pérez me cruzó el colectivo con su auto, porque no quiere que realicemos viajes a Cobos; esto ya viene de hace rato. Me tuve que bajar del colectivo y me atacó, yo solo me defendí".
"Pero no le hice un daño como para que haya llegado en tan mal estado, como dicen, al hospital. El es un fabulador, se hace el artista, ya lo hizo en otras oportunidades, genera líos y se hace la víctima. Aparenta que no puede hablar o que perdió la memoria, lo único que nosotros queremos es poder trabajar en paz", agregó el chofer.
Lo cierto es que hay una rivalidad por los pocos pasajeros que realizan viajes de Cobos a Gemes. El colectivo comenzó a ingresar a la pequeña localidad hace poco más de un año, con un boleto de $12 y con el plan de boletos gratuitos a jubilados y estudiantes, transformándose una dura competencia para los remiseros que mantienen el precio del viaje en $20.
Los problemas continuaron el miércoles cuando alrededor de las 18, el colectivo que era conducido por Juan Núñez, fue atacado a pedradas cuando intentaba acceder a la ruta 34 saliendo de Cobos. Llevaba varios pasajeros en su interior y por suerte ninguno resultó herido.
La denuncia realizaba por el ataque a la unidad apunta a los hijos de Pérez como autores materiales. Este ataque provocó la reacción de los vecinos cobeños, quienes se llegaron hasta la comisaría del lugar en apoyo del chofer agredido.
"Nosotros necesitamos el servicio de colectivos. Todo lo que está ocurriendo puede hacer que levanten la línea. Somos conscientes de que también los remiseros necesitan trabajar, pero no nos pueden obligar a elegirlos solo a ellos, la elección debe ser nuestra", manifestó la vecina Andrea González.
Por su parte el resto de los remiseros, son siete en total, también se expresaron con respecto a este problema: "Queremos decir que lo que pasó es algo entre Núñez y Pérez, algo personal. No estamos de acuerdo con las agresiones, pero sí le solicitamos a la empresa Urkupiña y al municipio que haga cumplir el horario de entrada y salida como lo hace cualquier otra empresa y que cuenten con paradas fijas".
"Los choferes no salen a un horario determinado y esperan a que el colectivo se llene para arrancar. Pueden estar horas esperando, si no hay gente dan vuelta por todo Cobos buscando y no pueden hacer eso. Es es lo que nos molesta mucho, nos perjudica y no es legal. Si ellos mantienen un horario nosotros podemos trabajar en el medio, ya le planteamos nuestra inquietud a la empresa y no hizo nada", denunció el remisero Mario Burgos.

El conflicto en detalle
El premio hace la diferencia
Mientras que los remises cobran $20 para viajar a Güemes, en la empresa Urkupiña el pasaje cuesta solo $12. Por eso los vecinos lo defienden.
La disputa viene de lejos
Mientras el chofer del colectivo dice que solo fue un encuentro "mano a mano", la mujer del remisero afirma que los patotearon.
Versiones muy disímiles
La empresa denunció a los hijos de Pérez por apedrear una unidad y acusaron al remisero de ser un fabulador y que simula perder la memoria.

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Sección Editorial

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otto Brinca
otto Brinca · Hace 8 meses

TRIBUNO INFORMATE E INFORMA BIEN POR FAVOR, YO QUE NO VIVO EN GÜEMES, NO ES TAN ASI LA VERSION QUE PUBLICA, EL REMISERO NO ESTAN SANTO COMO APARECE, SIEMPRE CONVIERTIENDO EN ANGEL A LOS DELINCUENTES


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