El número de refugiados atrapados en las islas griegas que sirven de puerta de entrada hacia Europa superó los 10.000 por primera vez en muchos meses y sobrepasa en un 33 por ciento los centros de recepción que tienen en total una capacidad máxima para 7.450 personas, informó el gobierno helénico. En plena temporada de verano en el hemisferio norte, y con un retroceso de hasta el 70% del turismo en algunas islas como Quíos y Lesbos, las autoridades locales lanzaron la voz de alarma, se precisó.
Según los datos publicados ayer por el Gobierno, en las siete islas -que reciben refugiados originarios principalmente de Siria, Irak y Afganistán, y procedentes de Turquía- había 10.042 personas, en unos centros con capacidad máxima para 7.450. Las llegadas diarias son inferiores a las que se producían antes del acuerdo firmado entre la Unión Europea y Turquía, por el que Ankara recibirá refugiados a cambio de una compensación económica, pero igual la cantidad de solicitantes de asilo que arriban supera el ritmo para tramitar esas demandas. El ministro adjunto de Defensa y encargado de la coordinación gubernamental del tema de refugiados,
Dimitris Vitsas, reconoció la necesidad de aliviar el peso de las islas, facilitando que aquellas personas, cuyas solicitudes hayan sido examinadas, puedan trasladarse a la parte continental del país y esperar allí el dictamen final.

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