Anoche se conoció la decisión del juez Thomas Griesa que ordenó a los fondos buitre (NML, Aurelius, Blue Angel, Olifant) y los 13 acreedores argentinos (el denominado "Grupo Varela", porque los lidera Pablo Alberto Varela) que justifiquen por qué la orden que restringe el pago del servicio de deuda surgida de los canjes de 2005 y 2010 no debe ser levantada.
La decisión se da seis días después de la presentación de la oferta argentina para acordar el pago de las sentencias por la deuda en default del juzgado de Thomas Griesa e inmediatamente hizo acrecentar las esperanzas de que el magistrado norteamericano adopte una decisión favorable al país en ese sentido.
De todas maneras fuentes oficiales aseveraron ayer que la decisión de Griesa es una formalidad dado que "la oferta presentada contenía como condición que la misma sea aprobada por el Congreso y que el juez Griesa levante el "injunction", es decir, el bloqueo a los pagos de la deuda argentina en Nueva York".
Argentina a principios de esta semana presentó el pedido formal con ese fin y anoche el juez Griesa pidió a los demandantes que expliquen por qué deberían mantenerse estas restricciones. Lo que está en juego es clave: de producirse una resolución de Griesa favorable a la Argentina, los fondos buitre que no aceptaron la propuesta argentina del viernes pasado se quedarían sin herramientas para presionar al país al cumplimiento de la sentencia. Sólo les quedaría seguir buscando activos en Estados Unidos para embargar algo en lo que fracasaron casi siempre desde el comienzo de esta batalla legal.
Lo que cambió
Lo que realmente cambió el rumbo del juicio fue la posibilidad de los demandantes de bloquear el pago de la deuda argentina surgida en los canjes, el llamado "pari passu". Griesa ordena que las presentaciones de los demandantes se haga antes del jueves próximo. Recuérdese que la Argentina impuso otra fecha importante en su oferta, que es la del viernes 19. Aplica una quita del 27,5% a los que acepten su oferta hasta el viernes próximo. Luego, señala la propuesta, trepa al 30% el descuento ofrecido por el país.
Argentina señaló en su presentación hace siete días que pagará a los que acepten su propuesta con fondos provenientes de la emisión de nuevos títulos de la deuda. Esto hace suponer que ya debe haber ofertas de bancos extranjeros para financiar un acuerdo de esta envergadura, dado que en el mejor de los casos serían u$s 6.500 millones a desembolsar (siempre y cuando todos los acreedores acepten). "La opción de arreglar sin integración judicial ya está descartada. Ahora la cuestión es si los litigantes aceptan una oferta que ha sido muy generosa", declaró el abogado Marcelo Etchebarne.
"Ellos pedían un 85% de la sentencia en el acuerdo con los bancos argentinos en 2014; Argentina ofrece un 75%. La diferencia es mínima", agregó. Así, la semana próxima puede ser determinante para esta batalla legal. Igual, será la semana próxima o un mes adicional, madura un acuerdo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Digo no ... Que se va a hacer

DEONTOLOGIA... EL MONO BAILA ...


Se está leyendo ahora