Guadalupe Venecia (27) busca y rebusca en su celular hasta dar con "Can‡Æo do mar", interpretada por Dulce Pontes y cuya música se popularizó en Argentina como cortina de la telenovela turca "Las mil y una noches". Pronto nos lleva a un embrujo expresado en movimientos suaves y ondulatorios, combinados con vibraciones cortas y rápidas propias de la danza del vientre.
En sus pupilas palpitan la saudade portuguesa, los jóvenes remeros, los navegantes experimentados, las madres a las que el corazón se les estruja en el puerto. También esa mujer ataviada de blanco y agonizante -la cantante Dulce Pontes- a la que Guadalupe evoca en su danza, girando unos velos imaginarios.
"Fui bailar no meu batel/ Além do mar cruel/ E o mar bramindo/ Diz que eu fui roubar/ A luz sem par/ Do teu olhar tÆo lindo", surge del teléfono, acompañado por el video oficial de imágenes en sepia.
Cuando la danza es sentida llega al espectador en oleadas rítmicas y lo lleva sin resistencia a un lugar al que abandona con desgana. Guadalupe se deja caer vencida ante el dolor del fado portugués y regresamos al "aquí" con el murmullo de su cabello cayendo en cascadas sobre el suelo.
"¿Te gusta como bailo?", pregunta. Pero no espera la respuesta porque tiene mucho que contar. Para auxiliarse trae varios álbumes. Las fotos la muestran en solos o en conjuntos, una profesional entre otras bailarinas, sus pares de tantas clases y ensayos.

"La" Leonor

"Yo bailé mucho tiempo con "la'' Leonor Pedroza. La amo mucho y le agradezco a ella que me enseñó mucho. Las profesoras Tamara y Daniela también. Me encantaría viajar a Dubái y vivir ahí porque se baila mucha danza árabe", dice Guadalupe, agradecida a quien le ha dado tanta técnica y a la que nombra con la admiración que merita una diva, así como algunos dirían "la" Callas.
En el XX Salta Dance Certamen Artístico 2013 Guadalupe obtuvo dos medallas, una de oro y otra de bronce; en el XVII y XVIII Salta Dance Certamen Artístico logró el primer premio. También plata y oro en el CIAD 2014. Lo suyo es la danza árabe y se recibió de la mano de Leonor Pedroza. Otras manos la acompañaron por primera vez a la academia, las de sus papás: Roberto y Marta Alicia Morales. Guadalupe es la menor de cinco hermanos: Cintia (40), Marisel (39), Pablo (38) y Roberto (28).
En 2003 egresó de la escuela Sarmiento, donde asistía junto con una maestra integradora. Para completar su escolaridad también recibió estimulación de la Sociedad de la Estrella. Todo esto cuenta Guadalupe, radiante en su papel de anfitriona.
Marta irrumpe en el living y convida sándwiches y gaseosa, y comenta cómo su hija logró desenvolverse tan bien, cuánto la ayudaron sus otros hijos para que se potenciaran sus habilidades sociales y comunicativas. Pero pronto la conversación llega a ese punto en que toda madre "empequeñece" a sus vástagos a los ojos de un extraño. "Mamá, la nota es para mí", la amonesta Guadalupe. Como si le hubiese adivinado los pensamientos, continúa: ""Estás un poquito gordita'', me dice mi mamá; pero yo estoy bien. Trato de dejar la gaseosa, aunque a veces tomo. La doctora no me da dieta".
"Ella era gordita siempre y su hermana le regaló un corsé comprado allá en Buenos Aires donde hay talles grandes...", completa la mamá, volviéndole a quitar el turno de habla a su hija. Luego Guadalupe comenta, preocupada por la silueta, que tiene en los cajones "guardaditos los trajes" que aparecen en las fotos, pero que "ahora me quedan todos chicos porque engordé seis kilos desde que no voy a árabe".

El flamenco

Luego de recibirse de profesora la joven empezó a tomar clases de flamenco con Valeria Villagra. Aclara que esta danza es muy diferente de la que ella ya domina. "Me dicen que hay que actuar como reacción a la violencia de género, ¿entendés? Que baile bien, que esté atenta al zapateo, el movimiento de los brazos y la pollera", alecciona, reviviendo instrucciones de alguna clase. "Ahora no estoy yendo porque estamos solas (su papá se encontraba de viaje) y a mi mamá le da miedo la calle", comenta. "Hablemos de otras cosas. Tengo novio, que se llama Mateo Chermula, y tiene una hermana gemela. Él trabaja y hace masitas y tortas riquísimas", comparte Guadalupe. Gana confianza y la entrevista cobra identidad de "charla de chicas". Así, cuenta que Mateo se formó como chef en Salamanca y que trabaja en la Panadería Social. Luego analiza las parejas del jet set.
"Yo veo Showmatch. Me gustan Barbie Vélez y Federico Bal, aunque se dejaron porque él le hacía un montón de cosas y la insultaba; pero yo no hago eso con Mateo ni él conmigo", previene. Seguimos con los gustos televisivos. "Veo Chiquititas en homenaje de Romina Yan. Me encanta Cris Morena y tiene que hacer algo, porque desde que su hija murió no volvió a hacer, sí "Aliados'', pero no tuvo más ganas de hacer porque no quedó muy bien", me cuenta Guadalupe. Como nombra el porvenir de Cris Morena, le pregunto por el propio. "Me encantaría bailar y enseñar, poner mi academia acá en mi casa, aunque no a las nenitas porque se pelean entre ellas; pero que me diga la Leonor Pedroza, ella me pone orden", aclara.
Resulta claro que si le tocara enseñar se miraría en el espejo de su maestra. "Ella es divertida, contenta, romántica y exigente. Nunca me retó a mí y me encantaría que venga a tomar el té conmigo porque es mi amiga", agrega.

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