Desde los 27 años cuando juró por primera vez, Guillermo Catalano inició un camino que lo ubicó en distintos lugares, entre ellos la Cámara de Diputados.
Se alejó de la función pública por mucho tiempo para dedicarse a su profesión de abogado. Hace ocho años que es uno de los miembros de la Corte de Justicia de Salta, máximo tribunal de la provincia, pero hace algunas horas se convirtió nada menos que en su nuevo presidente. Lo hizo luego de un antecesor que duró 16 años en el cargo: Guillermo Posadas.
Seguro del rol que ocupa la Justicia en la comunidad y preocupado por administrarla en cada rincón de la provincia, el magistrado dialogó con El Tribuno.
Fue una extensa charla en la que la figura del juez quedó más que plasmada como aquel funcionario que debe poseer compromiso y responsabilidad más que cualquier otro trabajador de instituciones públicas.

¿De qué se trata el llevar Justicia a todos los rincones de Salta?

El canal para lograrlo desde el punto de vista institucional estaría dado por la Justicia de Paz Letrada, también conocida como de pequeñas causas o de menor cuantía.
Así como existen lugares en donde hay supermercados, destacamentos policiales y pequeños hospitales, también existen problemas de vecindad, contravencionales, laborales y muchas veces, por esos temas, las personas tienen que viajar a un distrito judicial, ya sea el del Centro, Orán o Tartagal. Entonces resulta muy necesario poner un juez de múltiples competencias para estas causas.

Es decir, la presencia del Poder Judicial.
Así es, tenemos que poner un juez del Poder Judicial. De qué manera resolverá las cosas, está escrito en muchos lados. Está en la constitución, por ejemplo, y no se por qué no se implementó hasta el momento.
Habría que buscar la forma de llevar adelante este proyecto y hacerlo llegar formalmente a mis pares.
La Corte tiene iniciativa parlamentaria. Existe un servicio esencial que se llama administración de Justicia y eso debe existir en todos lados. El acceso a ese servicio se permite con una ley que ponga un juez del Poder Judicial. Será complejo porque será la primera vez pero sí se puede.

¿Complejidad presupuestaria?

En la vida hay dos tiranos, uno es el tiempo, porque yo no puedo volver para atrás, y otro es el presupuesto, pero estoy seguro que si nosotros tratamos de presentar este proyecto, se convierte en una ley orgánica y cuenta con un procedimiento ágil y sencillo. Con un poco de ingenio podemos salir.
Se puede hablar a los municipios para que colaboren con algunas instalaciones, como para dar un ejemplo. Quiero que se destaque que esta fue una idea de Abel Cornejo, cuando en 2008 se acercó a preguntarme cómo era el tema de la sede en Cafayate.

¿Existe la idea de crear más distritos judiciales?
Cafayate y Joaquín V González serán nuevos distritos judiciales porque el suroeste y sureste de la provincia no tiene un distrito, es decir, una circunscripción donde hay varios tribunales. El norte y el sur lo tienen pero esa zona no.

Hablando de pequeñas causas, ¿Qué opina del Código Contravencional?
Aquí existe un tema muy importante que hay que destacar: la materia contravencional es preventiva. No busca castigar ni reprimir en el buen sentido.
El código actual data del 2001, formé parte en la elaboración del proyecto y lo conozco muy bien. Nunca se creó el juez contravencional seguimos aplicando el procedimiento de 1930.

¿Porque cree que causa polémica?

No se lo puede limitar a una sola cosa o un solo tema, por ejemplo, a la zona roja nada más. Tiene varias figuras pero independientemente de esas figuras lo que tenemos que buscar es darle el carácter preventivo porque los ruidos molestos también son preocupantes, los juegos de carnaval, los espectáculos deportivos también.
"La agilización también depende de los jueces. Ojalá tuviéramos un número de causas lógico"
Tiene penas sustitutas para evitar que se vuelva a cometer una infracción o que pase a mayores y eso es muy importante.

¿Le molesta el reclamo de Justicia de la Comisión de Familiares contra la Impunidad?
El legítimo derecho de peticionar a las autoridades lo tiene cualquier ciudadano. No nos tiene que asustar. Lo que sí tenemos que hacer es escuchar y darle el valor que tiene.
Existe un pequeño libro que se llama Indignate, es sobre derechos humanos y siempre recomiendo que lo lean. Allí se habla sobre la no violencia, el derecho a la resistencia, la protesta pacífica... Todo eso integran los derechos humanos, entonces, cuando vemos a personas protestando no nos tiene que preocupar, sino más bien el motivo y la causa por lo que protestan.

Ellos piden respuestas a sus causas..
La prensa tiene mayor facilidad de hablar con la víctima, los familiares de la víctima y los testigos.
Ustedes pueden tener a la noche la concepción de cómo se puede solucionar el hecho. La Justicia no puede hacer eso, tenemos que respetar garantías constitucionales de los derechos humanos tanto de la víctima y de los familiares como de los imputados o de los sospechosos. Tenemos que realizar varios procedimientos. Ojalá fuera uno, pero son muchisimos. Por ejemplo, en violencia familiar, por día en el distrito centro hay setenta expedientes. Son muchas causas.
El problema de la mora judicial también tiene que ver con el proceso y la estructura y eso no es un problema nuevo
"Peticionar a las autoridades es un derecho de cualquier ciudadano. No nos tiene que asustar" ¿No hay maneras de solucionarlo?
Si, hay maneras de solucionarlo. Se trabajó mucho en eso. El nuevo Código Procesal Penal trae mucha agilidad al respecto, pero también está el ejercicio legítimo de las partes.
Nosotros tenemos que respetar esos derechos. A mí me hubiera gustado que fuera más ágil, mas pronto, pero no es así.

¿Y los jueces?
El tema de agilización también depende fundamentalmente de la tarea de los jueces. Ojalá tuviéramos un número de causas lógico, digamos, dentro de aquello que es posible. Dicen que de acuerdo a la cantidad de habitantes tiene que ser la cantidad de jueces.
Salta tiene 120 jueces, la mitad de primera instancia y la otra mitad de segunda. Actualmente existe una población de 1.200.000 habitantes. Esto no quiere decir que todos ellos tengan problemas jurídicos, pero representa un porcentaje muy alto.

¿Entonces hacen falta más jueces?
Si claro, lo aplaudimos. El doctor Posadas (Guillermo) dijo que cada vez que se crea un nuevo juzgado hay mas sentencias y, por lo tanto, resolución de conflictos. No tenemos otros seres que los seres humanos para que sean jueces.
"Existe un servicio que se llama administrar Justicia y debe estar en todos lados"
Ellos no son distintos. Es un abogado con una cierta especialización en la materia de que se trate, tiene un título de grado pero es un ser humano como todos, se enferma y hasta se equivoca, obviamente que existen recursos para estos casos. Todas esas cuestiones hay que tenerlas en cuenta, no es sencillo.
Un trabajo delicado..
Algo muy delicado de resolver sobre la vida, la libertad, el patrimonio y el honor de las personas. Aunque en Argentina no tenemos pena de muerte, muchas veces nosotros solemos resolver cuestiones de vida. Llevo ocho años en la Corte de Justicia, la gente me conoce, sabe como soy. Generalmente soy auténtico y siempre digo mis ideas. Veinte años después volví al Poder Judicial y, ahora, con el honor y la responsabilidad de ser el presidente de la Corte.

¿Siente que el mandato de seis años limita al juez de corte en su independencia?
A mí no me afecta la independencia para nada. Desde el primer día saqué los fallos que tenía que sacar. Quizás al principio era más disidente que ahora porque uno va generando su posición. Como ser humano uno tiene concepciones jurídicas, así como concepciones de vida.

¿Los únicos jueces con mandato de seis años son los de Corte?
Los jueces de Corte tienen un acuerdo por un plazo de seis años. Los demás jueces no. Existe un procedimiento de postulación pública bastante interesante donde cualquier ciudadano puede impugnar o destacar las cualidades del propuesto. Sé que hay una presentación hecha por la FAM (Federación Argentina de la Magistratura y la Función Judicial) en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Salta es una de las pocas provincias donde los jueces de Corte no son vitalicios.

¿Qué opina sobre la labor de los fiscales a partir de la Reforma del Código Procesal Penal?
Se planteó como una antinomia, se planteó un proyecto de ley en contra de.. Sin embargo se olvidan, no tienen en cuenta los antecedentes. El fiscal no puede abordar el rol de juzgar, tienen que acusar. Es parte, esencial, pero parte. El que tiene que juzgar es alguien imparcial que se llama juez. Lo que hizo el nuevo código es tratar de que no se crucen los roles. El fiscal no puede acusar y juzgar. Pareciera ser que descubrieron la pólvora en el sistema acusatorio y no es así. La Corte le dijo a los fiscales que se limiten a acusar y que no podían ordenar la detención ni hacer comparecer a nadie. Eso es una facultad constitucional del juez.

¿Cómo quiere que se recuerde su paso por la presidencia de la Corte de Justicia de Salta?
Espere que empiece (risas). El derecho es un proceso cultural. No encontraremos un inventor, no vamos a descubrir la pólvora. Ya cumplí con mi rol. Provengo de ser un abogado con matrícula, de ejercer la profesión. Ya he dado muestras de mi carácter y forma de ser.

¿Se van a crear proyectos?
Lo dijo Guillermo Posadas, hemos acrecentado la iniciativa parlamentaria. La Corte muy pocos proyectos mandaba. La única manera de que se colabore con ciertos aspectos es hacer conocer nuestras ideas y plasmarlas en un papel para que los legisladores las sancionen.

Siempre hace referencia a al trabajo entre todos..
Es que se trata de un esfuerzo y sacrificio en común, de la propiedad, no en el sentido de propiedad patrimonial, sino de la característica esencial en el trabajo y el derecho de trabajo sin descanso. El juez no es un empleado público. Es un magistrado. El juez tiene que trabajar el mayor tiempo que pueda. La vocación y la responsabilidad tienen que estar unidas a él. No concibo a un juez que no tenga una vocación y responsabilidad mayor al resto de los funcionarios públicos.

¿Alguna frase que recuerde o que lo haya marcado?
Hace mucho tiempo, mi papá cuando era procurador dijo una frase muy linda que no se la supieron interpretar al principio y tuvo que aclararla después, pero que me gusta mucho: "Los jueces no están en una torre de marfil". Todos los días deben hacer honor a su juramento.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora