Tener un bebé, amamantar y acumular años. Todo eso contribuye a la pérdida de elasticidad del colágeno, es decir, el tejido conjuntivo que se encuentra debajo de la piel. De esta manera la piel muestra un aspecto más flácido que firme. Pero esta apariencia también puede deberse a la genética: si la madre tiene los senos caídos, la hija puede haber heredado una predisposición a tenerlos así también.
A pesar de que todas las mujeres deben resignarse a que los senos cambian notablemente conforme transcurren las décadas, es decir, la apariencia de los pechos a los 20 no va a ser la misma que a los 30, los 40 o los 50, al igual que la abundancia del cabello o la tonicidad de la piel y los músculos, lo que muchas desconocen es que algunas conductas cotidianas pueden estar contribuyendo a que sus senos queden flácidos y caídos prematuramente.
El bajar y subir de peso todo el tiempo hace que las mujeres atraviesen por el llamado efecto acordeón y el tejido de la mama sufre por esta dilatación y contracción y acaba quedando más suelto y laxo.
El fumar es perjudicial para muchos aspectos de la salud, también para la belleza de la mujer y los senos no escapan a los daños al organismo que el cigarrillo conlleva. El humo debilita y envejece la piel, al disminuir el abastecimiento de sangre a la superficie de la piel.
Exponerse a los rayos ultravioleta sin estar revestido de un protector solar adecuado puede causar arrugas prematuras no solo en el rostro, sino también en la delicada piel de los senos. La incidencia del sol hace estirar el colágeno y perjudica la estructura de la piel.
No usar corpiños deportivos o reforzados y sí otros que den poco ajuste a los pechos mientras se realiza actividad física es uno de los peores descuidos. Cuanto más saltan los senos más se "estresan" el colágeno y la piel de las mamas. Al practicar ejercicios de alto impacto hay que poner especial atención en el tipo de sostén que se usará.
Aunque muchos entrenadores afirman que el ejercicio es una de las claves para tener unos senos firmes, redondos y fuertes, para obtener este resultado hay que trabajar bien esta área del cuerpo. Ocurre que los movimientos repetitivos hacia atrás y hacia adelante pueden provocar que los pechos se caigan fácilmente, porque reducen el colágeno que los sostiene. Por lo tanto, es primordial asegurarse de que los senos cuenten con apoyo durante las sesiones de ejercicio de alto impacto.
Tampoco hay que descuidar la postura que su asume durante todo el día. Mantener la espalda recta tanto al caminar como al sentarse también es clave para conservar la firmeza de los senos. Hay que concentrarse en llevar la espalda recta y los pechos levantados, asumiendo el orgullo de ser mujer y de estar viva.

Ayuda de la naturaleza

Si no se quiere pasar por el quirófano para remediar la flacidez de los senos, se puede golpear la puerta de la madre naturaleza. Según el sitio web Mis remedios caseros, las semillas de fenogreco (Trigonella foenum-graecum) contienen un compuesto llamado diosgenina que se usa en la forma semisintética de la hormona femenina: el estrógeno, que ayuda al crecimiento de las células del seno. El fenogreco se puede tomar en té, pero para aplicarlo sobre los pechos hay que mezclar semillas de fenogreco en polvo con un poquito de aceite vegetal hasta formar una pasta y luego ponerla sobre la piel.
Añaden que el hinojo (Foeniculum vulgare) también contiene estrógeno por lo que ha sido un remedio casero común empleado por muchos años para promover la producción de leche. Aunque no debe usarse durante el embarazo.
El saw palmetto (Serenoa repens) hace muchos años se usaba para agrandar los pechos. Esta hierba se consigue en forma de cápsula en casi todas las farmacias y supermercados que vendan productos naturales.
Por último, las hojas y las flores del trébol rojo contienen isoflavonas, componentes similares al estrógeno que también se encuentran en la soja y la alfalfa. Las isoflavonas del trébol rojo pueden actuar para aumentar el tamaño de los senos al producir un aumento en los niveles de estrógeno.

Testimonios

Un ejercicio sencillo para hacer a diario
"Lo mejor para mantener los pechos rígidos es levantar los codos y unir las palmas de las manos ejerciendo presión durante 15 segundos sin bajar los codos y repetirlo diez veces al día". Juana Vázquez JUBILADA
Un secreto que me enseñó mi entrenadora
"Manteniendo la espalda recta hay que hacer como si se nadara, pasar los brazos de la cintura hacia arriba de la cabeza y regresar en círculo. Bastan 5 repeticiones de 15 brazadas cada una" Juliana Suárez
Una ducha helada luego de bañarse
"Echarse un chorro de agua fría es lo mejor para afirmar los pechos, después de haberse duchado con agua caliente. Una alternativa es masajearse los senos con unos cubitos de hielo". Mónica Serra EMPLEADA
Me resulta bien dormir con el corpiño puesto
"Todas las mujeres de mi familia tienen los senos grandes y turgentes. El secreto familiar es dormir con el corpiño puesto, pero ninguna tuvo nódulos ni quistes en los senos". Carla Heredia INGENIERA

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora