La ciudad de Salta tiene un nuevo laboratorio de análisis de alimentos con profesionales y equipamiento que son vanguardia en el control de salubridad y manipulación de alimentos, y la consecuente disminución de factores de riesgo para la salud pública.
Fue inaugurado el miércoles en un sector del Centro Cívico Municipal (CCM) y está a cargo de Mónica Di Fonzo, una reconocida profesional con 25 años de trabajo en el ámbito de la microbiología.
Entre los objetivos del nuevo laboratorio, el subsecretario de Control Comercial, Marcelo Scarponetti, destacó, en dialogo con El Tribuno el de contribuir al control de la salubridad de los alimentos y a la reducción de los factores de riesgo en el consumo de los mismos, con el fin último de contribuir al resguardo de la salud pública, conforme a los parámetros exigidos por el Código Alimentario Argentino (CCA).
El funcionario añadió que este laboratorio va a permitir nuevas acciones de prevención y de control con nuevos métodos de fiscalización, es decir "la posibilidad de aportar científicamente pruebas contundentes con cuyos resultados podremos actuar de manera preventiva o sancionatoria respecto de la calidad de los alimentos consumidos en al ciudad".
Remarcó que este laboratorio "es fundamental para una ciudad como Salta, donde hay miles de locales comerciales que producen, transportan, almacenan o venden productos alimentarios para el consumo humano".
Recomendación
Scarponetti reconoció, por otro lado, que los alimentos que se venden en la vía pública "definitivamente no tienen ningún tipo de garantía para la salubridad de la población. Por eso, la gente tiene que tener la prevención de no comprar alimentos ni consumir alimentos que no puedan acreditar las buenas prácticas de manipulación".
"Nosotros -continuó- en los más de 10 mil cursos de manipulación de alimentos en el Centro Cívico Municipal hicimos hincapié en este aspecto de las normas estipuladas por el Código Alimentario Argentino. Ahora el laboratorio aporta, además de lo mencionado, la incorporación de métodos técnicos -inclusive con productos envasados- para determinar si microbiológica, físico-química o bromatológicamente tiene las propiedades adecuadas y está apto para el consumo humano o si puede tener alguna alteración o puede tener alguna alteración que lo convierta en no apto para el consumo. A esos controles antes no los podíamos hacer porque no teníamos la prueba científica de rigor que exige el Código Alimentario para determinarlo".
La tarea de los inspectores se diagramará en función de una programación de rubros que considerarán los experimentados técnicos del área en aquellos alimentos que se consuman masivamente en determinadas temporadas (ejemplo, helado en verano). "Iremos informando los resultados, siempre con métodos preventivos o sancionatorios. Paralelamente, va a funcionar los reclamos que siempre recibimos y, si lo consideramos, se activará ese protocolo de toma de muestras para llevarlas al laboratorio", puntualizó Scarponetti.
El número de las denuncias
Cuando cualquier vecino necesita denunciar algún producto en mal estado, debe llamar al teléfono
0800-555-6864. Se genera una inspección, se gira a Salubridad y Consumo y allí se coordina el protocolo. Se toman las muestras y contramuestras y se transportan al laboratorio, que emite un informe a la Dirección de Salubridad y Consumo y se procede a actuar con métodos preventivos o sancionatorios.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora