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Hace 200 años, Salta juró la independencia
Luego de que el Congreso de Tucumán declarara la independencia el 9 de julio de 1816, entre los diputados surgió una duda: si las provincias debían jurarla o no. Como generalmente ocurre en los cuerpos deliberativo, pronto surgieron opiniones harto encontradas. Algunos representantes sostuvieron que no era necesario el trámite, ya que previamente las provincias se habían comprometido a obedecer todas las disposición del Congreso. Esta postura se fundamentaba en la obligación preexistente de que cada Provincia había tomado al aceptar participar del Congreso, a través de diputados. Y si bien esta postura fue considerada ajustada a derecho, no fue la que finalmente triunfó. Así es que en la sesión del 18 de julio, el diputado de Mizque, don Pedro Ignacio Rivera, mocionó "para que se jurase la Independencia del país por todos los medios que estuviesen al alcance de los pueblos y de los ciudadanos". A ella, el diputado Sáenz propuso un agregado: "que el juramento debía empezar por los miembros del cuerpo soberano".
A partir de estas dos posturas, se abrió en el seno del cuerpo un dilatado debate que concluyó cuando se impuso la postura más política: "que se jurase la independencia por todos, empezando por los miembros del cuerpo".
Y claro, en esos momentos de guerra, las ceremonias juramentales a realizarse en plazas, atrios, fuertes o cabildos tendrían un alto contenido patriótico para la población del país.
En esa misma sesión, el diputado Juan José Paso amplió la propuesta ganadora solicitando "que los reverendos obispos, prelados seculares y regulares, eclesiásticos, monjas..." también jurasen la independencia "ante el jefe político respectivo...".
Fórmula y agregado
Superado el tema de quienes jurarían, el 19 de julio el Congreso se abocó a considerar dos temas: la fórmula juramental y enmendar el Acta de la Independencia labrada el 9 de julio. Sobre este último punto, el diputado Medrano propuso que en la frase "a Fernando VII, sus sucesores y metrópolis", se agregase "y de toda otra dominación extranjera". La moción fue aprobada por unanimidad y de esta forma, el Congreso dio por concluido los rumores que decían que Pueyrredón, Belgrano y hasta algunos congresales, tenían la intención de entregar el país a los portugueses.
La orden de jurar
Finalmente, el 20 de julio, el Congreso -a propuesta del diputado Gascón- resolvió enviar una circular al Director Supremo del Estado (Pueyrredón), a los gobernadores intendentes, tenientes gobernadores y cabildos, ordenándoles que jurasen la independencia. Junto a esa circular, se enviaron copias del Acta de la Declaración de la Independencia y la fórmula del juramento que debían respetar las autoridades y los habitantes de las provincias. El tenor de la circular enviada a todo el país fue idéntica a la remitida el día antes al gobernador de Tucumán.

La jura de la independencia y el Cabildo de Salta

Se sabe que el 23 de noviembre de 1816, Martín Güemes aún se encontraba en Jujuy, pero el 6 de diciembre regresó fugazmente a Salta, con el fin de presidir al día siguiente, el juramento de la independencia. Es decir, a cuatro meses que recibiera la orden del Congreso.
El 7 de diciembre de 1816, los señores del "Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento de la ciudad de Salta se reunieron "en acuerdo extraordinario para la celebración y solemne proclamación y jura de la independencia de Sud América, de toda dominación extranjera, de Fernando VII y sus sucesores, tratando de realizar esta augusta ceremonia, según lo tiene ordenado el Soberano Congreso de las Provincias".
Además de los miembros del cuerpo Capitular, asistieron a aquella emotiva ceremonia: el señor gobernador intendente de la provincia de Salta, don Martín Miguel de Güemes, el venerable señor eclesiástico y su clero, comunidades religiosas, empleados civiles y militares, "vecindario y pueblo en crecido número, que fue invitado el día anterior (6.12.1816) por bando", leído luego que la campana del Cabildo convocara a la población.
Juramentos
En primer lugar, lo hizo el señor gobernador intendente (Güemes) que prestó juramento a manos del señor Alcalde de primer voto, según fórmula remitida por el Congreso.
Luego, Güemes recibió el juramento del Cuerpo Capitular, del Síndico, del Deán y clero, de las comunidades religiosas y del cuerpo militar. Finalmente prestó juramento "el pueblo con su noble vecindario".
A continuación se suscribió el acta respectiva, documento donde firmaron: Martín Miguel de Güemes, Juan Manuel Quiróz, Gerónimo López, Pedro antonio Ceballos, Facundo de Zuviría, Vicente Zenarrusa, Juan Francisco Cornejo; Victorino M. Solá; Baltazar Alquiza, Severo Alvarado, Francisco Claudio Castro, José A. Zavala, fray Serapio de la Cuesta, fray Manuel Nazar y Pablo de la Torre, por ante el secretario Blas Ceballos.

¿Cuándo llega la orden de jurar?

Sobre la fecha del arribo a Salta de la circular del Congreso, el historiador Carlos Romero Sosa, sostiene que lo habría hecho a fines de julio o primeros días de agosto. Por entonces, Martín Güemes se encontraba en Jujuy, preparando la defensa ante la posibilidad cierta de una nueva invasión realista.
Pero lo que si se sabe es que la noticia informal de la Declaración de la Independencia llegó a Salta antes del 20 de julio. "Se trata de una carta -dice el historiador Emilio Breda-, que el patriota Domingo Puch, suegro de Martín Güemes, escribió desde "Los Horcones", el 18 de julio de 1816, a su sobrina doña Cesaria de la Corte de Romero, que residía en la capital de dicha provincia". En ella, Puch dice: "Acaba de llegar a "Los Horcones" el gaucho Valentín Chocobar que trae carta de don Inucho (José Ignacio de Gorriti, diputado por Salta) que dice que el Congreso declaró la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Con el mismo Chocobar va esa noticia a Salta, en la fecha, para conocimiento de mi hijo, Martín". (refiriéndose a su hijo político Martín Güemes).
En Salta, el gaucho Chocobar no pudo entregar a Güemes en persona, el recado de Puch, ya que desde junio el gobernador se encontraba en Jujuy preparando la defensa por la anunciada invasión realista. Y Güemes tenía sus razones: los jefes españoles La Serna, Pezuela y Olañeta ya operaban entre Tarija y Yavi, y preparaban la invasión a las provincias del sur (Tucumán, Salta y Jujuy).
Y así fue que, mientras en Tucumán el Congreso deliberaba, la vanguardia realista avanzaba sobre Huacalera, localidad que finalmente fue ocupada en septiembre de 1816. Buscaba afanosamente ganado y recursos; elementos que Güemes ya había hecho retirar de la región.
La guerra
Y así fue que entre 9 de julio de 1816 y el 7 de diciembre, día que Salta juró la independencia, las fuerzas de Güemes tuvieron enfrentamientos con los realistas: Sorpresa de Colpayo" (16.09.1816) ; Sorpresa de Santa Victoria (24.09.1816); y Desastre de Yavi (15.09.1816).
Recién en los primeros días de diciembre, Güemes tuvo tiempo de pasar fugazmente por Salta y hacer jurar la independencia, algo que sus enemigos internos ya le reclamaban.
Por fin, a fines de diciembre, comenzó lo que tanto se temía: la tercera invasión a cargo del realista La Serna, que el día de Navidad, ocupó Humahuaca.

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