Con las primeras luces de ayer comenzó a esclarecerse uno de los casos más graves ocurridos en el país en la sede un juzgado federal, quizá el más importante en causas relacionadas con el narcotráfico, el lavado de dinero y el contrabando agravado.
El vehículo perteneciente al Juzgado Federal numero 3 fue hallado abandonado en la calle López y Planes al 1700, con las llaves puestas.
Por el momento no hay detenidos, pero sí una investigación provincial paralela y en consonancia con las medidas instrumentadas desde la fiscalía federal actuante.
El alerta por el hallazgo se dató a las 8.30.
Un llamado al 911 alertó sobre una camioneta Toyota Hilux de color gris abandonada en la calle López y Planes al 1700 de Orán,
Al llegar, efectivos de la Policía de Salta constataron que se trataba de la camioneta robada en el Juzgado Federal de esa cuidad días atrás, y de inmediato se dio aviso a la Fiscalía federal.
De inmediato se convocó a peritos criminológicos para intentar halar pruebas que conduzcan los responsables.
En el silencio oficial voces cercanas al asunto deslizaron que el lugar fue elegido por estar ubicado lejos del vecindario y detrás de las paredes de galpones, un lugar sumamente oscuro por las noches.
Trascendió que las huellas halladas en la tierra removida por una pala retroexcavadora determinarían que pudo haber habido un trasvasamiento de carga en el lugar.
Todo esto en el grado de las hipótesis, ya que tampoco se sabe cuándo la abandonaron ni la hora en que se produjo el hecho.
Se supo además que las personas que ingresaron al Juzgado Federal tenían las llaves del lugar que, increíblemente, no tiene cámaras internas, siendo quizá el de Orán el Juzgado Federal con las causas más graves en el tema narcotráfico, lavado de dinero y contrabando agravado.

La Investigación continúa

Ayer tarde el sistema de emergencias 911 de la policía de la Provincia podría dar a conocer el registro de las 12 cámaras de seguridad que están siendo analizadas, para poder precisar qué día, en qué hora y fundamentalmente cómo salieron del Juzgado los responsables de la sustracción de una camioneta marca Toyota modelo 2004.
Fuentes del juzgado descartaron de plano que el rodado -que es utilizado por el juzgado para los trámites habituales que realiza el personal- haya sido utilizado para trasladar algunos otros elementos que podrían haber sido sustraídos de los depósitos.
"No se violentó la seguridad del depósito y no falta absolutamente nada", aseguraron con vehemencia a la vez que confirmaron un dato inquietante: el juzgado Federal de Orán no cuenta con cámaras de seguridad.
"El juzgado no tiene cámaras y lo que se están analizando son las que están ubicadas en las calles circundantes y otras de las estaciones de servicio donde los que sustrajeron el rodado debieron ir a cargar combustible", explicó la misma fuente.
No se conoce en qué momento desconocidos se llevaron el rodado que fue estacionado en el playón el viernes anterior al mediodía pero cuya desaparición recién se descubrió el lunes casi a la misma hora, 48 horas más tarde y cuando el mismo empleado judicial que suele conducirla se percató de que la Toyota había desaparecido.
La fiscalía federal lleva adelante la investigación en tanto en el propio juzgado y en el Escuadrón 20 Orán -a cargo de la custodia de las oficinas y demás dependencias del juzgado federal- realizan los sumarios administrativos al personal que cumplió tareas. Por el momento no hay gendarmes ni personal del juzgado imputados por el hecho que causó una verdadera sorpresa, al tratarse de un vehículo de escaso valor monetario. Por esa razón, integrantes de una poderosa fuerza de seguridad del norte sostienen que la camioneta podría no haber salido vacía, hipótesis negada con vehemencia por las autoridades del Juzgado Federal de Orán que aseguran que ninguna cerradura se violentó en el edifico público federal. De esto se podría inferir que los que ingresaron no solo tenían en su poder la llave de la camioneta, que supuestamente debía estar en una oficina interior del juzgado.
Por lo pronto el vehículo oficial volvió a manos del Estado nacional, aunque el insólito hecho mostró las vulnerabilidades del sistema operativo y de seguridad del más polémico de los juzgados federales del país donde se amontonan según los últimos datos 30.000 causas por narcotráfico y otros delitos conexos con decenas de detenidos.
No hay una explicación que pueda suturar las versiones que se crearon acerca del delito perpetrado en fecha aún difusa y que las cámaras provinciales tendrán que echar luz.

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Davor Dovadija
Davor Dovadija · Hace 1 mes

se dice que el "pocho" acosta se la llevo


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