"Recién te das cuenta de la necesidad cuando le pasa a alguien cercano", dijo Ivana, que tiene 18 años y, que el viernes llegó al Centro de Hemoterapia a donar sangre y médula ósea.
Sucede que en Salta aún hay pocos que se registraron para la donación de médula ósea y eso es crítico y alarmante.
No duele, no te sacan una parte del cuerpo y dura menos de 10 minutos.
Se trata de una única donación hecha por un dador vivo, en la que se dona un órgano (la médula) que se regenera por completo pocos días después de la donación.
"Lo que hay que decir es que para registrarse en la donación de médula antes tenés que donar una unidad de sangre", dijo la técnica del laboratorio de inmunoserología del Centro de Hemoterapia, Karina Brito.
Los pacientes con leucemia se pueden curar con un trasplante de médula. También se debe decir que el 75 por ciento de los enfermos no tienen un donante compatible en su familia y deben recurrir a una persona no emparentada.
En Salta cualquiera se puede registrar en el Centro Regional de Hemoterapia, que queda en Bolívar 687. El trámite es simple, voluntario y rápido.
"Una muestra va al laboratorio de serología, donde se descartan las enfermedades infectocontagiosas. Otro tubo va al laboratorio de Biología Molecular, otra al de grupo sanguíneo, y la cuarta muestra recién va al registro de los donantes. Ese cuarto tubo va al Cucai, donde se realiza el estudio y el envío especial a Buenos Aires. Allí hacen el estudio genético de la persona y si ese mapa genético está bien, ya se forma parte del registro. Hay uno nacional y otro mundial", describe Brito en lo que es la primera parte que se denomina "inscripción".
Los registros son los encargados de buscar a los receptores. Y sigue: "Si hay un posible receptor te vuelven a convocar. En ese momento tenés que seguir manteniendo la idea de donación, esto es de por vida. Cuando te llaman te vuelven a hacer los controles de rigor, y los trasplantes se realizan en Córdoba o Buenos Aires", aclaró la técnica.
Para el trasplante hay dos métodos, los cuales son seguros y rápidamente el donante puede retomar sus actividades habituales. Se puede por punción, que se realiza bajo anestesia general y requiere un día de internación. Y el segundo por aféresis, en el que se estimula la salida de las células, la estimulan para liberar las células progenitoras hetopoyénicas y con una microcirugía se la chupa como esponja.
Luego hay que completar, si hubiera 100% de compatibilidad con algún paciente que necesita el trasplante, llamarán a la persona y ella podrá confirmar o no la voluntad de ser donante. Luego el donante elegirá entre dos procedimientos: el de sangre periférica o el de médula ósea.
Las células progenitoras hematopoyéticas (CPH) son las encargadas de producir los glóbulos rojos (transportan el oxígeno a los tejidos), glóbulos blancos (combaten las infecciones en el organismo y se ocupan de la vigilancia inmunológica) y plaquetas (participan del proceso de coagulación).
Ahora bien, una de cada 40 mil personas es la relación que existe para encontrar la compatibilidad genética.
En Salta solo hay 1.200 registrados y la cifra es insignificante. Para darnos una idea nos faltan 38.800 registros para tener la posibilidad de salvar una vida.
Es por eso que desde el Centro de Hemoterapia Salta buscan desesperadamente que los salteños demuestren nuevamente su solidaridad por aquellos niños enfermos que esperan untrasplante de médula.

Las particularidades del norte argentino
La mezcla genética causa problemas a la hora de la compatibilización. Cuando una persona realiza el trámite y todo está bien, pasa de inmediato a la base informatizada del registro nacional que, a su vez, integra una red internacional. Esta agrupa a más de 12 millones de donantes de médula en el mundo.
El tema es que la gran mayoría de los donantes son de EEUU, Europa y Canadá, con códigos genéticos muy distintos al paciente promedio del norte argentino. "En Salta tenemos una mezcla de pueblos aborígenes, conquistadores incas y luego inmigrantes que llegaron e hicieron una mezcla bastante importante, pero a la vez particular. Es muy difícil encontrar las compatibilidades, más teniendo en cuenta el escaso número de registrados que tenemos. Por eso la importancia de llegar a registrarse", concluyó Brito.
La médula ósea es la "fábrica de sangre", un tejido esponjoso ubicado en la parte media de los huesos donde se fabrican las células sanguíneas. No debe confundirse con la médula espinal, que es un cordón nervioso ubicado en el canal raquídeo. Las CPH circulan en la sangre cuando se estimula su salida de la médula ósea. También se encuentran en la sangre del cordón umbilical.
La mezcla genética causa problemas a la hora de la compatibilización. Cuando una persona realiza el trámite y todo está bien, pasa de inmediato a la base informatizada del registro nacional que, a su vez, integra una red internacional. Esta agrupa a más de 12 millones de donantes de médula en el mundo.
El tema es que la gran mayoría de los donantes son de EEUU, Europa y Canadá, con códigos genéticos muy distintos al paciente promedio del norte argentino. "En Salta tenemos una mezcla de pueblos aborígenes, conquistadores incas y luego inmigrantes que llegaron e hicieron una mezcla bastante importante, pero a la vez particular. Es muy difícil encontrar las compatibilidades, más teniendo en cuenta el escaso número de registrados que tenemos. Por eso la importancia de llegar a registrarse", concluyó Brito.
La médula ósea es la "fábrica de sangre", un tejido esponjoso ubicado en la parte media de los huesos donde se fabrican las células sanguíneas. No debe confundirse con la médula espinal, que es un cordón nervioso ubicado en el canal raquídeo. Las CPH circulan en la sangre cuando se estimula su salida de la médula ósea. También se encuentran en la sangre del cordón umbilical.

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