Con más de 2.600 internos distribuidos en las distintas unidades carcelarias de la provincia, la escasez de profesionales se hace cada vez más evidente, entre ellos los psicólogos.
Según integrantes del equipo interdisciplinario que trabaja en el Servicio Penitenciario local, el sistema solo contaría con cinco de estos especialistas. Además de hacerse extensivo a asistentes sociales.
Preparar a los internos para la libertad y su adaptación posterior, forma parte de los principales ejes del abordaje psicológico a personas privadas de libertad.
Desde hace algún tiempo, la presencia profesional en los ámbitos penitenciarios es escasa.
"El tratamiento psicológico de los internos es una tarea fundamental que actualmente es casi nula en Salta porque los pocos psicólogos que hay están abocados a responder las demandas de los distintos juzgados y no al tratamiento en sí", destacaron los especialistas que eligieron preservar su identidad por temor a represalias.
"El estado actual del penal es terrorífico. La gran mayoría de los internos son adictos y no proporcionarles contención adecuada puede desencadenar suicidios. Además el maltrato que sufrimos los profesionales es constante, trabajamos casi hacinados en un galpón", dijeron.
Con las esperanzas de que las cosas cambien, ellos mantienen la espera.
Desde el organismo
Pese a los innumerables intentos de este medio por contactarse con el subsecretario de Políticas Criminales y Asuntos Penitenciarios, Martín Martínez, las respuestas del funcionario nunca llegaron.
"Estamos atravesando un momento de baja de profesionales. Algunos optan por el retiro o deciden trabajar en el Poder Judicial o bien en el Sistema Penitenciario Federal. Los pedidos están hechos y resta esperar que las vacantes sean cubiertas", dijeron a El Tribuno, empleados de prensa del Servicio Penitenciario a la vez que aclararon que el organismo cuenta con nueve psicólogos.
La comunidad correccional más grande de la provincia se encuentra ubicada en el penal de villas Las Rosas. Allí funciona la Unidad N§1 de varones (1.100 internos) y la Unidad N§ 4 de mujeres (120 internas).
De acuerdo a lo informado por el organismo, ambas reciben la asistencia de siete psicólogos mientras que los otros dos se desempeñan en unidades carcelarias de Metán y Tartagal. El resto lo hace con especialistas de la capital que rotan con el interior.
Actualmente la provincia cuenta con siete unidades carcelarias. La ciudad de Orán concentra a una de las unidades con mayor población con 480 internos entre la Unidad Penal N§3, alcaldía penitenciaria y granja penal Los Lapachos.
El tratamiento
El tratamiento psicológico a personas privadas de la libertad, consta fundamentalmente de la organización de las sesiones de asesoramiento psicopedagógico, de la psicoterapia grupal así como de la terapia de conducta. Sin dudas, actividades que no figuran como prioridades dentro del Servicio Penitenciario en Salta.
Un tema de larga data
La escasez de profesionales en el sistema correccional no es algo nuevo, sino que para quienes trabajan allí representa un problema que viene de hace varios años. "Nos hemos quejado, presentamos notas con nuestros reclamos, pero jamás nos respondieron. Las autoridades nunca vienen a visitarnos, así que los que hablan lo hacen desde el desconocimiento", aseguró una de las especialistas.
La falta de asistentes sociales sería otra de las fallas que el sistema evidencia hace bastante y que los profesionales buscan subsanar de la mejor manera, aunque aún no encuentran respuestas.
Las unidades
Salta registra las siguientes unidades del Servicio Penitenciario: Unidad 1 y Unidad 4 (Ciudad de Salta); Unidad Nº 2 (Metán) con 94 internos; Unidad Nº 3 (Orán) con 480 internos; Unidad Nº 5 (Tartagal) 250 internos y Alcaldía Nº 2, 55 internos, y las unidades Nº 6 (Rosario de Lerma) 20 internos y la Nº 7 (La Isla) con modalidad de semilibertad (los presidiarios solo concurren a dormir).


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Sección Editorial

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Perez Jose Alberto
Perez Jose Alberto · Hace 12 meses

Toda la vida fue así. Estos tipos del gobierno priorizan los nombramientos de parientes y amigos y descuidan todo lo que es atención médica o terapia de los internos. Aparte se dan el gusto de adscribir personal penitenciario a otros organismos para hacer funciones administrativas. Averiguen eso y verán cuantos penitenciarios hay afectados por razones políticas, parentelas o amantes.


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