En una carta fechada el 19 de enero de 1905 -publicada por primera vez en 1924, en la revista Proletárskaia . Revolutsia, número 7-, Lenin señalaba en relación a la defensa de Elena Stásova y otros camaradas que debía:
  1. desconocerse el derecho de la corte a juzgar a los acusados y por ende negar toda forma de colaboración,

  2. abstenerse de participar en los procedimientos judiciales, salvo para explicar que el tribunal carece de legitimidad y

  3. utilizar el juicio como medio de agitación política.
Bajo estas directrices las herramientas jurídicas y procesales, instrumentos del poder, se transforman en medios de difusión de los postulados políticos del imputado. Esta estrategia no pretende bloquear la acción del tribunal sino modificar el contexto político y jurídico en que se desarrolla. El acusado no se defiende del hecho porque confronta al sistema exponiendo sus propias ideas, difundiendo su causa.
Sus antecedentes se remontan al proceso seguido contra Sócrates en el año 399 a. de C. Lo primero que hace Sócrates es acusar a quién le acusa, Meleto (Apología de Sócrates, Platón) y fue utilizada, entre otros, por Luis XVI (Francia, ejecutado el 21 de Enero de 1793), por Gregori Dimitrov en el juicio de Leipzig en 1933 (Dimitrov fue acusado de incendiar el Reichstag en 1933), por Djemila Bouhired, acusada de participar en el atentado perpetrado por los argelinos insurgentes el 26 de enero de 1957.
En estos procesos no es posible el diálogo entre el acusado y los jueces por representar valores políticos y culturales diferentes. Los valores de uno son rechazados por el otro.
El imputado no intenta ni se preocupa por explicar los hechos investigados sino de exponer y cuestionar las razones políticas que existen detrás de la acusación.
El comunista húngaro Rakosi le preguntaba a sus jueces en 1925: ¿Quiénes sois? ¿Qué representáis ? ¿Cuál es vuestra razón histórica de ser?
De eta forma, enfatizaba el carácter representativo del Tribunal, negaba su neutralidad y destacaba su carácter político, transitorio y conservador. (Vergés, Estrategia judicial en los procesos políticos. Barcelona: Editorial Anagrama, 2008, 27)
Si el acusado negara o explicara la acusación alegando circunstancias excepcionales, estaría reconociendo la validez del proyecto político que rechaza.
Por ello en su discurso de esta tarde Hebe de Bonafini difunde sus ideas, valores y principios, cuestionando al sistema y al gobierno de Mauricio Macri, expone las debilidades de los operadores jurídicos, al tiempo que arenga a sus partidarios y legítima su propio accionar.

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Sección Editorial

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tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 3 meses

esa vieja es corajuda y tiene los huevos que le falta a muchos politicuchos

Re KennethU
Re KennethU · Hace 3 meses

Sabe que si se muere en el juzgado o en prisión muchos tontos la van a considerar mártir. Y con la edad que tiene, la parca se le está acercando bastante con la guadaña..


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