Los vecinos de las cuatro manzanas que conforman el barrio Policial, al sur de la ciudad de Orán, se sienten olvidados no solo por el municipio, que no soluciona las necesidades de limpieza, alumbrado público y seguridad, sino también por la empresa Aguas del Norte, que no soluciona las pérdidas de agua en algunas calles.
Cansados por la falta de respuestas del municipio durante más de un año y medio, decidieron hacer una "vaquita" para contratar una máquina que retire las malezas de los cordones para que circule el agua entre las calles Nahuel Huapi y Segundo Sombra.
El servicio de la topadora tuvo un costo de $800 la hora, por lo que dividieron el gasto.
Javier Falcón, vecino de esa barriada, explicó que también hay pérdidas de agua desde hace mucho tiempo. En la campaña del dengue Aguas del Norte tomó nota del problema, pero no lo solucionó. "La empresa sabía del problema, pero no lo arregló", dijo.
"Hemos ofrecido al municipio reponer nosotros el alumbrado público, pero necesitamos del personal idóneo con los recursos necesarios para subir a los postes. Desde diciembre las calles son una boca de lobo, pero no nos escuchan. Es increíble la indiferencia", expreso Falcón.
Los vecinos manifiestan que la falta de luz tornó al barrio mucho más inseguro. " Prácticamente todos los días hay arrebatos, asaltos a personas que van a trabajar a primera hora de la mañana o vuelven a última hora. Nos sentimos olvidados", remarcó.
Hace unos días, lograron reunirse con la subsecretaria de Obras Públicas, María Elena Briones, ocasión en la que los vecinos le propusieron hacerse cargo del gasto de cemento para adoquinar las calles. "La funcionaria prometió mandar personal para tomar las medidas pero no vino nadie", lamentó Falcón apoyado por el resto de sus vecinos.

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