El presidente de EEUU, Barack Obama aterrizó ayer en La Habana para iniciar una histórica visita que contempla reuniones con Raúl Castro y con la disidencia. El mandatario fue recibido por el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, la máxima autoridad del gobierno comunista en darle la bienvenida. Obama llegó al aeropuerto José Martí de La Habana, acompañado de su esposa, Michelle, y sus dos hijas.
"¿Qué bolá (tal), Cuba?, escribió en su Twitter aludiendo al saludo típico cubano, al iniciar la visita. Es el primer presidente de EEUU en 88 años que pisa la isla. Sus objetivos son por lo menos dos: encontrarse con el pueblo cubano y consolidar la nueva relación con el presidente Raúl Castro, en la senda del espectacular acercamiento iniciado en diciembre de 2014.
La visita, que se extenderá hasta mañana, cuando seguirá viaje a Argentina, servirá también para que Obama refuerce la imagen de un EEUU diferente, al que por décadas promovió intervenciones y consideró a América Latina como su patio trasero. Y en el último año de su segunda presidencia Obama debe asegurarse de que sus avances con Cuba no puedan revertirse, sea quien sea el que le suceda en la Casa Blanca el año próximo.

Apertura, pese al embargo

Aunque no puede anular el embargo económico contra Cuba, vigente desde 1962, pues es una atribución del Congreso que domina actualmente la oposición republicana, Obama se ha cuidado de dar señales positivas en ese sentido y con sus poderes presidenciales ha decretado una serie de medidas de alivio a las restricciones.
El levantamiento del embargo, que cada año es solicitado por Naciones Unidas, es también la principal demanda de Cuba, que le atribuye buena parte de sus penurias económicas.
Y, según Obama, décadas con esa misma política frente a la isla han demostrado su poca eficacia.
Además, las empresas estadounidenses están ávidas por hacer negocios en Cuba. El sábado, la cadena Starwood (Meridien, W, Westin y Sheraton) anunció un acuerdo con las autoridades cubanas para abrir dos hoteles de lujo en La Habana antes de fin de año.
También el portal Airbnb obtuvo autorización de Estados Unidos para ampliar sus operaciones en Cuba, según anunció ayer.

Algo grande

La Habana Vieja, el hermoso casco colonial de la capital por donde paseará Obama y donde se reunirá con el cardenal Jaime Ortega, está impecable para recibirlo. En sus adyacencias de edificios con paredes descascaradas, los cubanos acudieron por la mañana a misa con atados de palma de guano para ser bendecidos en este Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa.
La llegada de Obama despertaba simpatía entre los fieles.
"Esta tarde estará aquí. Es algo grande. No pensé nunca que lo vería. Tiene que ayudar a cambiar. Yo soy negro y él es un presidente negro. Me gustaría verlo", comentó Ramiro López, un jubilado de 71 años.
Como detalle curioso y distendido, Obama intervino en el programa "Vivir del cuento", que conduce el humorista Luis Silva (Pánfilo), en un segmento que ya transmite la TV cubana.

Sin cambiar lo esencial

Del lado cubano se asegura que con Obama no habrá debate sobre la situación interna.
"Nadie podría pretender que para avanzar hacia la normalización de relaciones Cuba tenga que renunciar a uno solo de sus principios", enfatizó el canciller Bruno Rodríguez, al recordar que "persisten grandes diferencias" entre los dos gobiernos. Según la Casa Blanca, está descartado un encuentro de Obama con el líder Fidel Castro, alejado del poder desde 2006 por motivos de salud.
Obama visita Cuba cuando falta un mes para el Congreso del Partido Comunista, único en Cuba y que decide la cúpula de mando. Raúl y Fidel Castro recibieron al presidente venezolano Nicolás Maduro, en una señal de solidaridad con un gobierno muy cuestionado por Washington. Pero si en lo político las diferencias aún son abismales, Obama y Raúl Castro encontraron el escenario ideal para mostrar las coincidencias entre los dos países: el partido de béisbol entre la selección de Cuba y el Tampa Bay de las Grandes Ligas ,en el que son esperados ambos el martes en el Estadio Latinoamericano.

Acuerdos de dos países enfrentados

El viaje del mandatario estadounidense se inició ayer y culminará mañana en La Habana. El presidente estadounidense Barack Obama ya marcó la historia con su visita a uno de los últimos bastiones del comunismo, país con el que desea pasar la página de más de cinco décadas de fuerte antagonismo. Las principales medidas que Obama tomó para relajar las restricciones a Cuba:
- Levantó restricciones de viaje para que los estadounidenses puedan ir a Cuba de manera independiente.
- Eliminó la prohibición sobre transacciones financieras cubanas que puedan pasar por instituciones bancarias estadounidenses.
- Permitió a los ciudadanos cubanos abrir cuentas bancarias en EEUU y usarlas para enviar remesas a su país.
- Sacó a Cuba de la lista de países con seguridad portuaria inadecuada, facilitando el tráfico naval entre los dos países.
- Inició la restauración del servicio postal. El primer embarque aéreo salió de EEUU justo antes del viaje de Obama como proyecto piloto.
- Autorizó a algunas líneas de cruceros a ir a Cuba. Aguardan la autorización de las autoridades cubanas.
- Aprobó el primer servicio de ferrys entre EEUU y Cuba.
- Acordó la construcción de la primera fábrica estadounidense en Cuba desde la revolución de 1959. La fábrica producirá tractores pequeños.
- Reabrió la embajada estadounidense en La Habana. Cuba también reabrió su embajada en Washington.
- Se reunió aparte con el presidente cubano Raúl Castro en Panamá, en el primer encuentro cara a cara de los líderes de ambos países en décadas.
- Aumentó la cantidad de dinero que los estadounidenses pueden enviar a Cuba: de 500 a 2.000 dólares cada tres meses.
- Permitió a viajeros estadounidenses regresar de Cuba con mercancías por un valor de 400 dólares.
- Sacó a Cuba de la lista de países patrocinadores de terrorismo.
- Autorizó la exportación de algunos equipos de telecomunicaciones, inclusive software, hardware y servicios.
- Permitió las visitas familiares ilimitadas de cubano-estadounidenses.
Trescientos custodios
La seguridad privada que cuida al presidente Obama y a su familia en Cuba llega a los 300 policías; mientras que el resto de personas que acompañan al mandatario superan los 1.500, entre cocineros, camarógrafos, periodistas y personas de servicios privados.


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el villero con estudios
el villero con estudios · Hace 8 meses

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