Para toda persona la adolescencia es una etapa llena de desafíos y demandas. Un aspecto importante del desarrollo consiste en definir la identidad sexual.
"Todos los niños y niñas exploran y experimentan sexualmente como parte de su desarrollo normal. Este comportamiento sexual puede llevarse a cabo con miembros del mismo sexo o del sexo opuesto", explica en un artículo la Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes (Aacap, por sus siglas en inglés).
A muchos y muchas adolescentes el experimentar con personas del mismo sexo -incluso pensar o fantasear con ello- puede causarles preocupación y ansiedad con respecto a su orientación sexual.
"La homosexualidad es la atracción sexual persistente y emocional hacia alguien del mismo sexo. Es una parte de la gama de expresión sexual", sostiene la Aacap. Durante la niñez y la adolescencia, por primera vez, muchos individuos homosexuales se percatan de su homosexualidad y pasan por la experiencia de tener pensamientos y sentimientos homosexuales.

No es una enfermedad

La homosexualidad ha existido a través de la historia y en diferentes culturas. Cambios recientes en la actitud de la sociedad hacia la homosexualidad han ayudado a algunos adolescentes homosexuales a sentirse más cómodos con su orientación sexual.
La Aacap insiste en que la mamá y/o el papá necesitan entender claramente que la orientación homosexual no es un desorden mental. La Organización Mundial de la Salud la eliminó el 17 de mayo de 1990 de su lista de enfermedades psiquiátricas.
Si bien las causas de la homosexualidad no se entienden claramente, se sabe que la orientación sexual no es un asunto de decisión propia. Es decir, los individuos no pueden escoger ser homosexuales o ser heterosexuales.

Algunas preocupaciones

A pesar de que el conocimiento y la información acerca de la homosexualidad ha aumentado, los adolescentes todavía tienen muchas preocupaciones. Sentirse diferentes a sus pares; sentirse culpables acerca de su orientación sexual; preocuparse acerca de cómo puedan responder su familia y seres queridos; ser objeto de burla y de ridículo por parte de sus pares; preocuparse acerca del Sida y otras enfermedades de transmisión sexual; temer a la discriminación si tratan de pertenecer a clubes, participar en deportes y conseguir empleos e incluso ser rechazados y acosados por otros.
Según lo que indica la Aacap, los adolescentes homosexuales pueden aislarse socialmente, separarse de las amistades, tener problemas de concentración, desarrollar una baja autoestima y/o desarrollar una depresión.
Es importante para los padres y madres entender la orientación homosexual de sus hijos o hijas y proveerles apoyo emocional. A veces tienen dificultad para aceptar la homosexualidad de sus adolescentes por las mismas razones por las que el/la joven desea mantenerlo en secreto. Pueden recurrir a especialistas o a organizaciones para obtener entendimiento y apoyo.
"A los adolescentes homosexuales y lesbianas se les debería permitir decidir cuándo y a quién revelarle su homosexualidad", explica la asociación.
Los adolescentes que no se sienten cómodos con su orientación sexual o que no saben cómo expresarla también pueden buscar apoyo y una oportunidad de clarificar sus emociones con una persona capacitada. La terapia puede ayudarlos a hacer ajustes a los problemas y conflictos que surjan en el ámbito personal, escolar y familiar.

Cómo actuar cuando un hijo o hija confiesa que es homosexual

Cuando un chico o una chica confiesa su homosexualidad a su madre y/o padre, suele haber una crisis en la familia, ya que no está preparada para ello. Muchos jóvenes sufren en silencio, por miedo a ser rechazados por la familia, los amigos y la sociedad, si hablan de sus sentimientos. La licenciada en Psicología Claudia Alberto Fermanelli brinda ciertas recomendaciones para que la familia actúe adecuadamente ante esta situación.
  1. Aceptar y reconocer ante el hijo o hija homosexual que recibir la noticia de su identidad sexual es una situación de crisis para la familia y que, por lo tanto, necesitará su tiempo para aceptarla.
  2. Pensar que no ha provocado a propósito esta situación, sino que no puede evitarla. Reconocer que, fundamentalmente, su hijo o hija como persona no cambiará y que su relación parental sigue siendo la misma, más allá de la intimidad sexual de su hijo o hija.
  3. No buscar culpables o responsables, ni fuera de la familia, como amigos o amigas, ni en su propio rol como madre y/o padre. No hay causas o factores desencadenantes, ya que la homosexualidad no es una enfermedad.
  4. Resolver favorablemente la situación, aceptando la tendencia homosexual de su hijo o hija, y comunicárselo. El silencio sólo lleva sufrimiento para ambas partes.
  5. Informarse sobre las personas con este tipo de inclinación sexual para tranquilizarse ante ideas distorsionadas que circulan sobre el tema debido a la falta de conocimiento.
  6. No tratar de modificar la conducta sexual de su hijo o hija. Por un lado, es inútil, ya que no se modificará; por otro, es una falta de respeto a su persona ante una elección de vida.
  7. Apoyar emocionalmente a su hijo o hija. Piense que seguramente ha estado sufriendo en silencio por no mostrarse tal cual era y por el shock emotivo, de enfrentarse a su madre y/o padre.
  8. Consultar con un profesional si es necesario. Si aún no puede asumir la nueva situación de su hijo o hija y se siente angustiado/a, consulte a un psicólogo/a para que le ayude a elaborar la noticia.
  9. No temer enfrentarse a la sociedad con la noticia de la identidad homosexual de su hijo o hija. Culturalmente, aunque cada día menos, se relaciona la homosexualidad con aspectos negativos como vergüenza, enfermedades sexuales, hostigamiento social, etc. Ello no debe ser motivo de preocupación, si tiene clara su postura ante la homosexualidad, respetándola como una identidad sexual más, que pertenece al ámbito privado de las personas.
  10. Relacionarse con otros padres y madres que tengan la experiencia de tener hijos o hijas homosexuales. Charlar con ellos sobre la manera en que aceptaron la noticia, cómo sigue la relación con su hijo o hija, puede servir de ayuda para sobrellevar la propia situación.

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Sección Editorial

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juan gomez
juan gomez · Hace 2 meses

Y... SE VIVE COMO PU - TOS, COMO MAS SE VA A VIVIR...

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