"House of cards", superado en Brasil

Katell Abiven

"House of cards", superado en Brasil

Un escándalo de corrupción en la cúspide del Estado, la combinación de escuchas telefónicas, traiciones, intrigas del poder: muchos internautas brasileños se burlan por estos días del histórico terremoto político que sacude al país.
"Un importante hombre de negocios, que tiene buena relación con el presidente, fue detenido en plena crisis política: ¿eso ocurrió en House of cards, en Brasil, o ambos?", pregunta maliciosamente la página web Nexo, que elaboró un cuestionario que compara la situación de Brasil con los guiones de la serie de Netflix, que describe las oscuras maniobras de la política estadounidense.
El cuestionario juega con los incesantes detalles que se revelan del escándalo de corrupción en la gigante petrolera Petrobras, que puso tras las rejas en los últimos meses a jefes de grandes empresas y provocó la acusación formal de un senador del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), quien delató a sus antiguos compañeros políticos a cambio de una reducción de pena.
Un internauta subió a YouTube una parodia de los créditos de "House of cards", con la misma banda sonora y el fondo de cielo azul y nubes, pero cambiando las imágenes de los centros de poder en Washington por sus similares en Brasilia. Los nombres de los personajes principales desfilan por la pantalla: Dilma Rousseff, en el papel de la presidenta amenazada de destitución; Lula, su mentor y predecesor, sospechoso de corrupción y amenazado con la cárcel.

Frank Underwood, maravillado

La cuenta de Twitter de "House of cards" respondió a estos tributos mediante la difusión de un video del actor Kevin Spacey, que interpreta en la serie al presidente de Estados Unidos, el maquiavélico Frank Underwood, quien con una sonrisa sarcástica dice estar ansioso: "por ver las noticias brasileñas del día".
Bajo el disfraz del humor, la confrontación política se vuelve amarga tanto en la pantalla como en la calle. Adinerados partidarios de la derecha tratan a sus oponentes izquierdistas de "Petralhas" -en portugués, un juego de palabras con las iniciales del PT y los ladrones de la tira cómicas de Disney, Los Chicos Malos-.
Estos a su vez los ridiculizan llamándolos despectivamente Coxinhas (como se denomina burlonamente a personas de tradición, buenas costumbres y posición) o simplemente de golpistas. El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) se ha convertido en uno de los blancos favoritos de los "Coxinhas".
Furioso por haber sido llevado por la policía para responder a acusaciones de corrupción, el líder petista se comparó con una "serpiente" venenosa lista para morder. Los días siguientes, gigantescas serpientes en papel, algunas sin cabeza, aparecieron en marchas de protesta contra el gobierno.
¿Aceptó Lula ser nombrado en el gabinete para escapar de la amenaza de la detención? Los internautas han repetido en Twitter una frase suya de 1988, cuando, como líder sindical, dijo: "En Brasil, cuando un pobre roba, va a la cárcel. Cuando un rico roba, se convierte en ministro".
Su nombramiento fue suspendido por un juez, menos de una hora después de tomar posesión. El sitio de parodia Olé do Brasil compiló una lista de las "24 cosas que duran más que Lula como jefe de gabinete", entre ellas: una batería de iPhone.

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