Cientos de jóvenes de Rosario de Lerma saldrán esta tarde para sumarse a la noche blanca, con el claro objetivo de sostener aspectos culturales muy arraigados en el norte argentino. Se enmarca en el Día de Todos los Santos, que la Iglesia Católica celebra cada 1 de noviembre.
Mientras en el Hemisferio Norte la celebración de Halloween o noche de brujas es todo un acontecimiento, que además se va imponiendo en esta parte del planeta, los jóvenes rosarinos y de varias localidades de la provincia buscan fortalecer costumbres y rituales propios de la región.
Vestidos de blanco se sumarán a la caminata y posterior festejo por las calles con la participación de las parroquias Nuestra Señora del Rosario y Santa Rita de Casia.
Los organizadores resaltan que el verdadero sentido es recuperar los valores culturales y autóctonos de los pueblos salteños y evitar que lo foráneo gane por sobre lo que es realmente propio en la Argentina.
Los participantes podrán participar vestidos de blanco o con atuendos representativos de santos de la iglesia católica.

La marcha

La manifestación religiosa saldrá esta vez desde la capilla de San José, en el barrio homónimo, a las 19. Se dirigirá hasta la capilla Jesús Misericordioso, ubicada en el extremo oeste, en el barrio El Huasco.
"Cuando cantamos a Dios y evocamos a los santos lo hacemos sabiendo que se trata de nuestra cultura y con ella nuestras creencias y valores religiosos. No podemos permitir que otro tipo de prácticas extranjeras y poco claras en su esencia terminen perjudicando a nuestros niños con extraños métodos de juego", expresó Verónica Quispe, una de las organizadores de la marcha de todos los santos. Como en anteriores ediciones, las familias organizadoras pretenden exaltar el sentido evangélico que debe tener la jornada en contrapartida de la promocionada noche de brujas que se celebra cada 31 de octubre y que tanta atención tiene entre los chicos porque se trata de una fiesta de disfraces con personajes ligados a las historias de terror.
En Halloween, los niños salen a las calles ataviados como brujas o monstruos y piden a los vecinos golosinas a cambio del "trato" que impide a los espíritus molestar en esa noche.
"Nosotros no entregamos nada a cambio de supuestos tratos con espíritus. Desde hace 9 años impulsamos la caminata y premiamos a los mejores atuendos de santos desde nuestro lugar de alabanzas a Dios", dicen los organizadores.

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