El misterio sobre Iber Esteban Pérez Corradi, el empresario farmacéutico sospechado de ser el autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez de 2008, se incrementó hoy cuando sus propios abogados afirmaron que había sido arrestado en Paraguay pero luego se desdijeron, mientras autoridades de ese país negaron el arresto. Además, fuentes de diversos organismos estatales argentinos negaron tener conocimiento de una posible detención.
''Yo le puedo confirmar a esta hora que no está detenido y en ningún momento fue detenido en el transcurso del día en nuestro país'', dijo en horas de la tarde del viernes Luis Arias, jefe de Interpol en Paraguay, en declaraciones a radio La Red. Otros funcionarios policiales paraguayos también dijeron que el arresto no existía, precisaron que estaba siendo buscado en un exclusivo country cercano a Ciudad del Este y, más aún, trataban de determinar si efectivamente Pérez Corradi estaba en la nación guaraní. La noticia de la supuesta detención se conoció cerca de las 13, minutos después de que la jueza federal María Servini de Cubría se hizo cargo de la investigación por el triple crimen, por su vinculación directa con el tráfico de efedrina durante el Gobierno kirchnerista y por el que fueron procesados, entre otros, ex funcionarios de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Precisamente, la defensa de Pérez Corradi había pedido como condición para su entrega el pase del caso a la Justicia federal y garantías para su seguridad personal.
Las noticias desde Paraguay también negaban el arresto -más allá de los procedimientos en la zona- hasta que el jefe de Interpol de ese país oficializó la ''no detención'
En medio del nuevo escenario judicial, portales de noticias dieron cuenta del arresto en Paraguay, un lugar que ya estaba en la mira como lugar de alojamiento de Pérez Corradi desde 2012: los servicios de inteligencia sabían que se movía entre la zona de la Triple Frontera e incluso aseguraban que vivía en un country con una nueva pareja. Los propios abogados alimentaron la versión del arresto: el ex comisario Juan José Ribelli dijo a TN a las 13.55 que ''Pérez Corradi está detenido'' pero no podía dar detalles del operativo, mientras que su colega Carlos Broitman hablaba de ''una alta probabilidad'' de que el buscado hubiera sido arrestado. A las 14.20, sin embargo, los letrados se retiraron de los tribunales de Comodoro Py 2002. Salían del despacho de la jueza Servini de Cubría, donde no tenían ninguna información oficial del arresto. ''Hubo detenciones en Paraguay. No está confirmado que haya sido arrestado Pérez Corradi, pero hay una presunción. Nos vamos ahora a Ciudad del Este'', dijeron los abogados a la prensa, y de allí se fueron al aeroparque.
Dijeron que allí iban a presentar un hábeas corpus para garantizar la seguridad de su cliente e insistieron en que su vida corría peligro, como vienen sosteniendo. Lo cierto es que, a las 14, autoridades de Seguridad llamaron a Interpol y no había comunicaciones sobre detenciones. Con el correr de las horas tampoco podían confirmar la noticia ni en el juzgado de Servini, ni los fiscales que intervienen en las causas contra Pérez Corradi, ni el Ministerio de Justicia, ni la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), según las consultas a distintas fuentes que hizo la agencia DyN.
Las noticias desde Paraguay también negaban el arresto -más allá de los procedimientos en la zona- hasta que el jefe de Interpol de ese país oficializó la ''no detención''. Así, Pérez Corradi seguía hasta esta noche prófugo desde 2012, cuando el fiscal de Mercedes Juan Bidone (que hoy dejó formalmente la causa por el pase del caso a la Justicia federal porteña) pidió su captura por considerarlo responsable de haber ordenado matar a Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en 2008, tras descubrir que habrían intentado quitarle un negocio de efedrina con un cartel mexicano. Pérez Corradi tiene además un procesamiento confirmado por lavado de dinero por la ''mafia de los medicamentos''. Estuvo preso por ese caso y la Cámara Federal lo liberó en 2011. Sobre sus hombros pesa también orden de captura internacional emitida por Estados Unidos: un tribunal de Maine, en el nordeste de ese país, pidió a la Argentina su extradición acusándolo de haber enviado por correo un sobre con 80 pastillas de oxicodona, un analgésico derivado del opio. Si efectivamente Pérez Corradi fuera detenido en Paraguay, debería abrirse un proceso de extradición a partir del cual debería resolver si acepta volver a la Argentina para ser juzgado: si lo hiciera, el trámite demoraría solo unos días; si no, se abriría un largo proceso para poder remitirlo al país y se descuenta que también lo querría juzgar Estados Unidos.

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