La Audiencia Provincial de Barcelona condenó a Lionel Messi a 21 meses de prisión en suspenso (no efectiva), por evadir el impuesto a las ganancias de los años 2007 a 2009. Para así resolver, entendió que el jugador no quiso saber, aquello que debió conocer, y debe responder por las consecuencias derivadas del negocio. Se le atribuyó haber ocultado al fisco ingresos por más de 4.000.000 de euros de la utilización de su imagen por parte de compañías como Pepsi, Danone, Telefónica y Adidas, entre otras.
El delito se configura por dos elementos: a) el quebrantamiento de un deber jurídicamente exigible; en el caso, no declarar todos los ingresos obtenidos; y b) que dicha omisión, sea con la intención de ocultárselo al Fisco.
Bajo tales premisas, la Audiencia entendió que el hecho de haber simulado la cesión de sus derechos de imagen por el irrisorio monto de 50.000 euros (teniendo en cuenta las expectativas y proyección que ya se cernían sobre Messi), a sociedades en Uruguay y Bélice que cobraron cifras millonarias por esos derechos, constituía un fraude tributario. El argumento central de su defensa giró en torno del desconocimiento de Lionel acerca del manejo de los negocios que hacía su padre y sus asesores. De hecho, declaró "yo me dedico exclusivamente a jugar al fútbol".
Sin acreditar el conocimiento efectivo de Messi en los asuntos tributarios, el Tribunal entendió que existe un deber de conocer que impide cerrar los ojos ante circunstancias sospechosas, y por ende, el dolo también está presente en quien actúa con esa ignorancia deliberada. Y en ese orden, si bien ciertas formas de desconocimiento pueden resultar verosímiles, quien colabora con lo que se le solicita con absoluta indiferencia, o no queriendo saber aquello que puede y debe saber, debe hacerse responsable de sus consecuencias. Los indicios que condujeron al tribunal a sostener que Messi debió conocer, o que debieron generarle la sospecha y la necesidad de interiorizarse, fueron los siguientes: a) "intervino en multitud de contratos"; b) "las operaciones investigadas se sucedieron durante varios años"; c) "cuando se creó una de las sociedades a las que se cedió sus derechos Jenbrill-, los asesores le explicaron que era para preservarlos de los hermanos en caso de que falleciera su madre"; d) "las sociedades a las que se cedieron los derechos no estaban situadas en España ni en Argentina, y por ende debió viajar en varias oportunidades" ; e) "con Adidas firmó como director de una de las sociedades a las que había cedido sus derechos de imagen, manifestando ante un notario que conocía la integridad del contenido del contrato"; f) "por un conflicto legal entre NIKE y Adidas, sus derechos de imagen, fueron sometidos en algún momento a los tribunales, por lo que tuvo que apersonarse e informarse de los temas del litigio"; g)"en dos períodos fiscales, supo que su impuesto a las ganancias arrojaba un resultado negativo circunstancia extremadamente llamativa si se tiene en cuenta los cuantiosos ingresos".
Por ende, si a pesar de todas la oportunidades que tuvo el jugador de conocer cómo se gestionaban sus derechos, no lo hizo, no cabe sino considerar que ha actuado con dolo ya que él fue quien decidió permanecer en la ignorancia a lo largo del tiempo. En la decisión subyace un mensaje a la ciudadanía: "cuando una persona tiene una obligación y por ende un deber jurídico de conocer o informarse, no puede mantenerse al margen y de esta manera eximirse de responsabilidad penal". La doctrina de la "ignorancia deliberada", precisamente busca evitar la impunidad de aquellas personas que, pese a sus sospechas, deciden voluntariamente colocarse en una situación de ignorancia.

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