Su dueña les dijo que debían delatar al ladrón sin ninguna consideración, aunque sabía que era una situación difícil para ambos. Aparentemente disgustada, pero con un poco de picardía, la mujer increpó a sus mascotas para averiguar quien había desobedecido las ordenes, mientras ellos con cara de culpabilidad, la escuchaban con atención.
La tercera fue la vencida, y en todas las oportunidades, Harley acusó a su hermana de haber robado la galleta del mostrador, poniendo su pata sobre la cabeza de Noah.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...